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Emprededor

Emprendedor o Emprendedora es aquella persona que enfrenta con resolución acciones difíciles.[1] En economía, negocios, finanzas, etc, tiene el sentido más específico de ser aquel individuo que esta dispuesto a asumir un riesgo económico. Desde este punto de vista el término se refiere a quien identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha.

Es habitual emplear este término para designar a una «persona que crea una empresa» o que encuentra una oportunidad de negocio, o a alguien quien empieza un proyecto por su propia iniciativa. Se ha sugerido que el “ser emprendedor” es una de las cualidades esenciales de un empresario u hombre de negocios, junto a la de innovación y organización.

Las investigaciones de percepciones describen al emprendedor con términos como innovador, flexible, dinámico, capaz de asumir riesgos, creativo y orientado al crecimiento.[cita requerida] La prensa popular, por otra parte, a menudo define el término como la capacidad de iniciar y operar empresas nuevas.

El término emprendedor deriva de la voz castellana emprender, que proviene del latín in, en, y prendĕre, coger o tomar, aplicándose originalmente -tanto en España como otros países- a lo que ahora serían llamados aventureros, principalmente militares, sentido que evoluciono posteriormente a tener connotaciones comerciales. La palabra fue definida por primera vez en el Diccionario de autoridades de 1732, todavía con esas connotaciones, como: "La persona que emprende y se determina a hacer y ejecutar con resolución y empeño, alguna operación considerable y ardua. Lat Aggressor. Intentator. Ocamp. Chron. lib. I. cap 24. Del cual asimismo dicen haber sido Señor esforzado y emprendedor de hazañas notables, como su padre."[2]

Ese sentido y evolución está estrechamente relacionado con el vocablo francés entrepreneur, que aparece a principios del siglo XVI. A principios del siglo XVIII los franceses extendieron el significado del término a los constructores de puentes, caminos y los arquitectos.

Así, por ejemplo, L'Encyclopédie define el termino entrepreneur como "se dice por lo general del que se encarga de una obra: se dice un emprendedor de manufacturas, un emprendedor de construcciones, por un manufacturador, un albañil contratista. Ver manufacturador, contratista."[3]

En la frase anterior la traducción es difícil dado que el sentido de las palabras ha cambiado. Pero se ha sugerido que el sentido de la frase francesa -a diferencia de la hispana- se relaciona con la persona que obtiene un contrato con otros y está a cargo de su ejecución, lo que en España se denominaba en aquellos tiempos "maestros de obra" -personajes tales como Carlín o Alonso Rodríguez- o un contratista en su sentido original: quienes recibían contratos reales -en el sistema de la Casa de Contratación de Indias- y, en general, quienes contrataban producir algunos bienes por encargo. El elemento de riesgo no es mayor, dado que tales personajes financiaban sus actividades sobre el hecho de la existencia de un contrato con alguna autoridad y sus ingresos estaban, en general, asegurados.[4]

En en 1755 Richard Cantillon cambia definitivamente ese sentido de la palabra, transformándola a la voluntad o capacidad de enfrentar la incertidumbre. Cantillon postula que el resultado de toda actividad es incierto, implica un riesgo, y alguien tiene que asumirlo con la esperanza de recompensa en el futuro y utiliza el término “entrepreneur” para designar a ese individuo, con lo que su significado pasa a ser tomador de riesgos en lugar de ser alguien que tomaba un salario.[5]

Posteriormente ese sentido de tanto la palabra “entrepreneur” como "emprendedor" se generalizó para identificar tomadores de riesgos económicos.

Un papel importante en esa generalización fue jugado por Jean-Baptiste Say, quien -en 1803- hizo explícito y coherente ese nuevo sentido. El presenta -en su “Traité d'économie politique”,[6] traducido extensivamente y de gran influencia - al “entrepreneur” (traducido al castellano como empresario[7] ) como el que “dirige una empresa, especialmente un contratista, actuando como intermediario entre el capital y el trabajo”.[8] Say nota al mismo tiempo que es raro que tales empresarios sean tan pobres que no poseen por lo menos parte del capital que emplean. Sin embargo, para Say lo importante es que “el empresario esta expuesto a todos los riesgos, pero en cambio se aprovecha de todo lo que puede serle favorable”.

Esa concepción perduro hasta comienzos del siglo XX y se puede resumir como la del propietario que maneja empresas y asume riesgo. Y -se puede alegar- aun perdura como el sentido general de la palabra en países de habla hispana.[9]

Sin embargo esto empieza a cambiar con Joseph Schumpeter, quien sugiere que invenciones e innovaciones son la clave del crecimiento económico[10] y quienes implementan ese cambio de manera practica son los entrepreneurs. Para Schumpeter, el centro del concepto de entrepreneur es la capacidad de transformar innovaciones desde un invento a un producto practico., lo que obviamente implica un alto riesgo económico. En las palabra de Eudald Domènech: “La innovación por la innovación no sirve para nada. Innovar es crear productos que hagan la vida más fácil.”[11]

Así, en la concepción moderna el entrepreneur/emprendedor pasa de ser principalmente un tomador de riesgos económicos en general a un innovador.[12] Por ejemplo, se ha sugerido que Henry Ford llego a ser un entrepreneur no en 1903, cuando comenzó a producir automóviles, sino en 1908-9, cuando comienza a producir el modelo T e introduce la producción en cadena, ambas innovaciones revolucionando tanto la industria como la sociedad en Estados Unidos.

En otras palabras, se sugiere que la diferencia central entre personas del tipo de, por ejemplo, Bill Gates o Steve Jobs y otros no es que Gates o Jobs sean los únicos dispuestos a o capaces de tomar riesgos, es que esos personajes - motivado no necesariamente en forma principal por la ganancia[13] - son capaces de introducir innovaciones que modifican profundamente alguna área económica o la sociedad entera. Posteriormente aparecerán otros que ya sea copian o adoptan esas innovaciones, esos personajes también asumen un riesgo, pero no son -en esta concepción- verdaderos entrepreneurs, sino mas bien un hombre o mujer de negocios, un comerciante o empresarios.[14]

En las palabras de la empresa consultora "Intelectium Consulting" que identifica -entre los nueve problemas que afectan a los emprendedores españoles- la “Escasez de ideas realmente innovadoras” : ‘A los inversores no les interesan más redes sociales, buscadores de precios, o más tiendas convencionales a través de Internet, aunque haya pequeños buenos negocios detrás de ellos… les interesan proyectos altamente innovadores, fuertemente creativos, que aún no existan, que no tengan competencia ni rival en ningún país del mundo.”.[15]

Ese es el sentido central de la concepción schumpeteriana acerca del emprendedor: los entrepreneurs son aquellos capaces de -superando resistencias- incorporar tales innovaciones a los procesos del mundo real: “la gran mayoría de los cambios en las comodidades consumidas han sido forzados por los productores sobre los consumidores, los que, mas a menudo que no, han resistido el cambio y han tenido que ser educados por las elaboradas técnicas psicológicas de la publicidad”.[16]

Esta visión, del emprendedor como creador de cultura[17] especialmente material[18] o desarrollo económico,[19] puede ser concebida como un retorno al espíritu del termino hispano temprano, cuando se aplicaba a quienes crearon los elementos físicos básicos -desde catedrales y palacios a maquinas y sistemas de organización- de la Edad Moderna. Hay quien, en ese espíritu, considera al emprendedor como un héroe cultural.[20] [21] [22]

Contexto actual y desarrollo

Todo lo anterior ha dado origen a dos posiciones o percepciones principales: Primero, una posición que puede ser trazada a Adam Smith y los clásicos en general, para quienes la innovación es una cualidad humana que se manifiesta en la solución de los problemas: dado la existencia de estos, alguien los percibirá y encontrara alguna solución. Algunas de esas posibles soluciones fallaran o no serán adoptadas. Otras adquirirán una gran difusión y éxito económico. Esta posición esta representada en la actualidad en las posiciones de la llamada escuela austriaca: “El emprendedor está alerta ante las oportunidades que se presentan en el mercado... Allí donde el emprendedor cree ver un desfase de precios entre los recursos y sus usos, se vislumbra y se puede explotar una oportunidad de negocio. En un entorno de incertidumbre, el emprendedor puede equivocarse en sus presunciones. ... Si acierta, la implicación es que ha encontrado un mejor uso para el recurso hasta entonces infravalorado, y el mercado le premia con beneficios que, como bien sabemos, tienen una vida efímera. Si falla, ha malgastado ese recurso, y no le queda más que soportar las pérdidas de su fallida actuación,”[23] (ver Ebeling en enlaces externos)

Otros perciben la innovación efectiva como dependiendo de factores previos: “A nuestro juicio, la innovación es una actitud cultural que se sustenta en el conocimiento del mundo que provee la ciencia, y que posibilita por un lado generar, y por otro sacarle partido, a las herramientas conceptuales y tecnológicas de las que disponemos, identificar problemas, encontrar las soluciones apropiadas y tener la capacidad de transferir estas soluciones a otros contextos y/o a otros problemas. Es decir, podemos crear o modificar distintas soluciones a fin de ponerlas en circulación, pero ellas se sustentan en un saber que ha llegado a su fase creativa como resultado del aprendizaje acumulado y de la maduración alcanzada por ese saber. “[24]

En otras palabras: si consideramos que innovar es adaptar una invención al mercado -”Es el proceso en el cual, a partir de una idea, invención o reconocimiento de una necesidad, se desarrolla un producto, técnica o servicio útil hasta que sea comercialmente aceptado”[25] - es obvio que alguien tiene que haber hecho esa invención previamente. A su ves, en el mundo contemporáneo, esto depende crecientemente de desarrollos en la educación y estudios científicos y técnicos. (ver especialmente los documentos del “Grupo de Innovación y Desarrollo Tecnológico”, Fondecyt y UNESCO en enlaces externos).

Así, por ejemplo, Joel Shulman aduce: “Una investigación de Harvard sostiene que América Latina tendrá dificultades para avanzar porque no está generando un número suficiente de nuevas patentes. En el texto, el autor hace la comparación entre México y Singapur hace 30 años. En ese tiempo, el país latinoamericano superaba a Singapur, pero a partir de entonces ha venido decayendo, mientras que Singapur tomó una posición muy fuerte frente a otros mercados. En definitiva, el argumento es que si un país no desarrolla nuevas patentes, entonces se va a quedar atrás.”[26]

Como ejemplo de innovación naciendo de la aplicación de conocimiento tecnológico, ver Un ‘fracasado’ quiere salvar al mundo (incluye ideas que todavía “buscan” solución).

Sin embargo, y dada la necesidad de generar riqueza y empleos, en el contexto económico actual se empieza en muchos países a dedicar esfuerzos a las innovaciones organizacionales como instrumento del desarrollo del potencial creativo general. Esto lleva a investigar el papel y evolución de las llamadas pymes en general: por un lado las microempresas o startup y por otro a las empresas asociativas o de autogestión. Esto también tiene una dimensión de búsqueda de independencia económica de las comunidades y desarrollo humano a través de una economía social que trascienda la centralización administrativa y burocratizante que las grandes empresas -tanto estatales como privadas- suelen adolecer. Es decir, esta visión intenta poner la responsabilidad y control del desarrollo en las comunidades mismas, lo que, se espera, produciría soluciones locales, basadas en conocimientos y recursos locales a problemas locales. (ver : Cooperativismo y Democracia económica)

En "La educación de los emprendedores", Arieu menciona que muy probablemente el fuerte énfasis que se esta dando a la difusión y el desarrollo del espíritu emprendedor tenga sus raíces en una multiplicidad de factores entre los cuales es posible mencionar:

  • El reconocimiento de un destacado rol de las pequeñas empresas en la creación de riqueza y trabajo.
  • El notable aporte de las nuevas tecnologías a la generación de nuevos productos y empresas, con la consecuente deslocación espacial de una importante parte de la actividad económica.
  • Una vida laboral caracterizada por ciclos de trabajo asalariado, autoempleo y desocupación.
  • La orientación de las teorías económicas hacia factores humanos (capital humano) que afectan los procesos de crecimiento y desarrollo económico por ejemplo a partir de procesos de aprendizaje.

Emprendedores sociales

También se llama emprendedora a la persona que emprende por igual la creación de otros tipos de organización o instituciones no necesariamente comerciales, por ejemplo cívicas, sociales, o políticas. Esto debido a que el acto de emprender en sí no sólo es característico del mundo de los negocios o el comercio, sino que es transversal a la sociedad del siglo XXI.

Un caso "mixto" es el del emprendedor o emprendimiento social que busca generar beneficios económicos a la par de tener un enfoque desarrollado en potenciar el bienestar humano que trascienda lo económico.

 

The Mochic

On the northern coast of Peru is developing one of the most remarkable cultures the world has known his testimony reflects the grandeur that civilization in the past achievement of these achievements are testimony to the recent discovery made in this century by the scholars past since the days of Taylor and Uhler max until the recent investigations of alva.
One of the most important developments of the Mochica culture studies in the last ten years is increasingly clear division between an area south and north area geographically separated by the Pampa de Paijan. In these two areas of the Peruvian north coast polities of varying degrees of complexity were developed between 100 and 750 AD The assignment of all Mochicas to a single political entity seems to derive from a lack of analysis of regional variations in all aspects of material culture, the emphasis of archaeological studies since the beginning of the century in the area of the Moche and Chicama valleys
, center of the Moche area from the south, and the scarcity of comparative collections of Moche in the north. The Moche south appear to have been a unified state embarked on an expansion to the south during phases III and IV. Although the Moche of north and south followed different lines of development shared by all economic strategies, social organizations and practices and ideological beliefs. In this paper we present the available evidence to postulate the division and interpret the historical and ecological circumstances that generated the different development paths.
Introduction
In recent years, the archeology of the northern coast of Peru, and particularly the Mochica archeology, have experienced an unusual development, especially since the discovery and excavation of the royal tombs of Sipan in 1987. The renewed interest in the phenomenon exists Mochica can be seen in the vast amount of research carried out today (Acedo and Mujica 1994), and the number of publications on various aspects of this people that appear each year. This development is not based only on recent discoveries, but is the result of input from a long tradition of research that began with Max Uhle and Rafael Larco, and has continued with the contribution of a large number of Peruvians and foreigners who study this outstanding company.
Currently much of the research on the Moche culture is devoted to the study of three major themes: the iconography and the ceramic sequence, and particularly the regional political structure. A series of recent studies are trying to establish how many regions, states or political entities were the Mochica phenomenon. Traditionally it was accepted that the Moche were throughout their history a centralized state or a unified and monolithic political entity (Figure 1), controlled by a ruling class of priests, warriors from a capital located in the Huaca de Moche. The Moche traditions have spread over a large area through a process of military conquest. This centralized and expansive conception is being challenged. New archaeological studies suggest that there would be contemporaneously at least two regions Moche, a north and south, separated by the Pampa de Paiján (Figure 2; Donnan 1990, nd, Donan and Colt 1986).
Parallel, are re-examining the peculiarities of development of the cultural manifestations of the phenomenon Mochica in various regions, especially in terms of ceramic sequence. The sequence of five phases Mochica ceramics, raised by Lacro in 1948 and confirmed in numerous studies and archaeological collections, although useful in explaining the evolution of ceramics in the southern Moche (Mochica hereinafter South), apparently have the same utility in the northern region of Mochica phenomenon (the Mochica-North).
New discoveries and new lines of research have led to question the existence of a single unified state Mochica, and a single ceramic sequence, but both have reaffirmed the uniformity of "the Mochica" as a cultural entity. It is increasingly clear that the Moche of various regions shared throughout its history a number of common elements, which prevented the various political entities in seconvirtieran independent cultural institutions.
When we think of Moche society, we imagine a cohesive, sharing an ecosystem defined by the coastal valleys of Piura Nepeña (Dorian 1978) and was exposed to cycles of Children and droughts.
It is likely that the Mochica speak the same language, akin to the language Muchik (Race [1644] 1939); participate in ceremonies very similar, as the Ceremony of Sacrifice (Alva and Dorian 1993) and worship the same gods, especially Aia Paez (Lacro 1948, Castillo 1989). A complex hierarchy of society was common to all political entities Moche (Lacro 1938, 1939) showing the position of individuals in all aspects of daily life, from his clothing and jewelry, weapons and bunk beds, carriers and servants who had, until its size and musculature depended, finally, after all, of their diet. After her death, each individual received a burial treatment reflecting their position in society through the type and size of his tomb and objects deposited as offerings in it (Donan Castle and 1994, nd Dorian, Dorian and Mackey 1978). We also know that Mr. Moche counted with highly experienced craftsmen, able to thread tiny plates of gold and make them seem thread (Alva and Dorian 1993: Figure 185), or to decorate pottery and walls with intricate designs depicting ceremonies and rituals, and wild animals and supernatural monsters (Uceda, et. al. 1994; Bonavia 1985; PACEB 1994). They also built some of the most magnificent temples and residences that have been seen in the Andes (Hass 1985). While these elements reveal a complex and hierarchical society, are the stylistic similarities of the artifacts produced in different regions and under different administrations which indicate a shared tradition and a strong interaction between the Moche of various regions.
Part One: a single culture Mochica
The idea that the Moche were a single political and cultural entity is the result of the peculiarities of the archaeological evidence. To explain how you arrived at this interpretation we raise three phases in which the evidence was collected and interpreted. In the first phase found that there was only one Mochica culture, distinct and separate from other Hispanic cultures. This culture had preceded the emergence of elements associated with the Middle Horizon and the Chimu culture. This interpretation was based on identification in different valleys of the northern coast of a repertoire of artifacts, especially pottery, very similar shape and decoration, and a comparison of this object estiloa with experience from other regions, especially on the coast central.
In the second phase it was determined that the artifacts produced by the Moche ceramics have evolved in all areas influenced by this culture according to the same sequence, set by Rafael stylistic Lacro in five phases. This sequence was based on a systematic study of large collections of pottery, especially the collection of the Museum of Chiclín (now Archaeological Museum Lacro Rafael H.), and overlapping funerary contexts from where the pottery. Finally, the third phase was defined the political character of the phenomenon Mochica. The expansion of the Mochica culture and dissemination of material culture have been the result of a single political entity expansive and militaristic, that during the third and fourth phases managed to conquer the region between the valleys of Lambayeque and Nepeña. Unmistakable sign of this process was the distribution of Moche ceramics, especially the elaborate ceramic representing the ruling classes of this society.
• A single culture
Pre-Columbian cultures have usually been defined through the sets of objects that share the same stylistic features, especially ceramics. Sets of objects with different stylistic features represent various cultures, styles and interactions between, for example when a style is influencing another, are interpreted as interactions between different cultural entities. Once the repertoire of features has been defined, studied its distribution in space to understand what the geographical scope controlled or influenced by a particular culture. Archaeological cultures are, therefore, sets of objects distributed in space, not individuals or corporations who organized it. The first step in creating a pre-Hispanic culture, then, is to characterize ceramic style, both through the study of objects in context as objects in libraries. Mochica culture with the situation was no different, and was the peculiar source of the sample studied ceramics that led them to believe what amuchos researchers, including us, that the Moche had been a single cultural entity.
In the first chapter in the history of the Moche culture studies highlight three personalities: Max Uhle, a German researcher who conducted the first scientific excavations at the Huaca del Sol y la Luna, Alfred Kroeber, one of the pioneers of American anthropology that studied in detail the Uhle collections, and particularly Rafael Lacro, Peruvian researcher who devoted his life, and much of its resources, the study of this society. Before the work of these researchers, although there were collections in Peru and abroad that included parts of this tradition, the Mochica culture did not exist as an independent entity. The first task of these researchers was therefore to isolate the phenomenon Mochica of other cultural phenomena, and put it in the sequence of cultures in ancient Peru.
Max Uhle in his excavations at the beginning of the century in the Huaca de Moche, located and excavated a number of Moche tombs, especially in areas defined as sites E and F at the foot of the Huaca de la Luna (Uhle 1915, Kroeber 1925: 213). These tombs, but unfortunately never published, contained more than 680 ceramic pieces stylistically very consistent. Many shared the characteristic pictorial decoration in cream and brown, and / or detailed sculptural decoration that allowed them apart from other styles easily found on the site, especially the ubiquitous style Chimu, and Tiahuanaco style by the same Uhle found at Pachacamac in 1896 (1903 ). Uhle also determined that this style was contemporary with the construction of the Huaca de la Luna (Uhle 1915:105), so the architects of these massive structures were from the same society that had produced the master craftsmen who produced this fantastic ceramic .
Kroeber (1925), after a careful analysis of the Uhle collections at the University of California, Berkeley, marked the first time the style, differentiating it from other styles found on the site. The stratigraphic information collected by Uhle permit the conclusion that the new style was prior to the Tiwanaku and Chimu styles, so what Kroeber called Proto-Chimu. The style was characterized by Kroeber exclusivity Uhle collection, there were similar pieces in other museums in Europe, the United States and Peru. Kroeber in his study compared the Uhle collections made by then existing collections at the American Museum of Natural History and Peabody Museum. Kroeber found in museums these ceramics with the same stylistic features, confirming that this was not an isolated phenomenon, but a style consistent and widespread in the north coast. However, small differences existed between groups of objects, especially in its forms and iconographic content, which made them suspect that there were variations, perhaps due to chronological factors, in style. That is, these collections include objects from different periods. This suspicion not be checked until they establish a sequence for the Moche ceramics.
Based on the provenance of these collections, and information gathered during her own research trips around the north coast of Peru, Kroeber began the study of the spatial distribution of Proto-Chimu style (Figure 3). Kroeber (1925:224-229) concluded that the Proto-Chimu style "is actually characteristic only in the area [...] Chimbote Trujillo, occurring infrequently in the two adjacent areas (south Casma and Pacasmayo-Chepén north), and not appearing at all in the two more northern areas (Lambayeque and Piura). Even though aesthetically superior, Proto-Chimu remains a local style. obviously existed for a period of limited communications, probably restricted political units "(Kroeber 1925:228-229).
Kroeber stylistic features found in material excavated by Uhle were also present in thousands of pieces in collections in Peru, especially in the pioneering collection that Victor Lacro created and which was later deposited in the National Museum, and the enormous collection Rafael Lacro Chiclín met at the Hacienda. These stylistic similarities confirmed, as expected, the consistency of Proto-Chimu style and great frequency. Was required at this time a large body of ceramic pieces to move from a simple characterization of a definition of style and Moche iconography. Rafael Lacro, through excavations of cemeteries in different valleys of the north coast between Chicama and Santa (1945:30-41), and the acquisition of smaller collections, brought together the largest and most comprehensive collection of Moche ceramics that exists date. It was based on the study of this collection, from the vast majority of the Chicama valley to Santa, who defined the style Lacro Mochica (1945:15, 1948).
The study undertaken by the Mochica pottery Lacro study is radically different from Kroeber. Kroeber Mochica pottery analyzed only from a stylistic perspective, trying to identify elements of their dating sites and understand the cultural sequence of the north coast. Kroeber was interested in identifying cultures (defined as stylistic units); Lacro was interested in understanding the mentality and life of the Mochica man of the past. For Lacro Moche pottery was first a document of life in the past, and only secondarily a tool or instrument chronological style. That's why Lacro undertakes and publishes first (1938, 1939, 1945) interpretive studies, describing the Mochica man and society, religion and the arts, government and the cult of the dead. Lacro understand all Mochica pottery production as the result of a group of individuals sharing the same cultural system, the same language and same religion, and governed by the same elite and a political system itself. It was not until 1948 that Lacro 1946 and published his study of the stylistic sequence of Moche ceramics. It's the emphasis on the individual and not the style that Lacro calls this phenomenon the Mochica gentile.
The diligence and thoroughness of the work of Uhle and Kroeber Lacro is beyond doubt. What remains to be discussed is only if the database that these researchers was told truly representative of the whole phenomenon Mochica. In these early studies are obvious omissions. Kroeber, for example, noted in 1925 that in the Lambayeque Valley evidence of the Mochica culture "still waiting to be discovered or at least published" (Kroeber 1925:228). Lacro, but mentions the presence of Moche ceramics in the valleys of Piura Casma said in Lambayeque in 1966 that "there is little Mochica gold and gold were less available than men Lambayeque" (Lacro 1966b: 97). These findings contrast with the magnificence of the tomb of the Lord of Sipan, where the Moche associations with large amounts of gold and with a strong presence in the Lambayeque Valley are clearly confirmed.
It is clear therefore that both Kroeber as Lacro told to make his observations with archaeological data and collections of pottery, mainly from the valleys of Chicama, Moche, Viru, Chao, Santa and Nepeña.
Parts of these regions formed the bulk of the collection Lacro, and the great collections of the National Museum in Lima, the Museum fur Volkerkunde in Berlin, the Museum of Mankind in Paris, and so on. Based on these collections is that they were the first observations and characterizations of the Mochica style and its timing. The results were then compared and confirmed with other collections from these same areas.
Lacro knew of the existence of some specimens of Moche ceramics in the Lambayeque Valley, north of the zone defined above (Figure 1) but for its small number of explained in terms of "trade and cultural exchange between people of Lambayeque and Mochica. Hence, in Lambayeque, Pátapo, Pomalca and other sectors to find places for Moche tombs III, IV and V. " (Lacro 1966b: 94). Kroeber, in turn, mentions in his 1925 study the existence of 17 Moche pottery style from Chepen, at the American Museum of Natural History (1925:225-226). There was evidence of presence north of the area Mochica Mochica culture, but this evidence because of its low incidence and sporadic occurrence indicated a presence of nature.
In the sixties, with the discovery of Moche ceramics in Vicús comes the first chance to contrast the Mochica style definite evidence from the southern region of the north coast, with a sample of completely different origin. Lacro found in pieces from Vicus enough elements in common with Moche pottery of early stages to qualify for this new group of objects as a new manifestation of the same cultural phenomenon. Lacro recognized in these parts use the same forms, especially the stirrup strap, the same or similar motifs, the two-color, size and weight, etc.. The correctness of this new set of pottery was, in short, proof that even very early, the Mochica culture, had controlled a vast territory of the budget further. The differences between these new objects and those already known to the Moche period I in the render sequence Rafael ceramic Lacro, were unremarkable (Lacro 1965, 1966a).
In summary, the consistency and unity of the Moche culture was defined based on similarities of a huge range of ceramics from both libraries and museums (Kroeber 1925, Lacro 1938, 1939), as archaeologically excavated specimens (Bennet 1939, Lacro 1945
Kroeber 1925, Uhle 1915). These pieces showed a huge stylistic and iconographic consistency, reflecting the cultural uniformity of the society that produced them. But this stylistic consistency was because the objects studied, largely came from a restricted area, the valleys of Chicama to Nepeña. Specimens from the valleys north of Chicama were virtually nonexistent in these collections, so bad they could provide evidence of the diversity of the Mochica culture phenomenon. The Moche culture described in the literature is the culture that developed in the region between Chicama and Nepeña, ie the Mochica-South. At this time it was not possible to determine whether the findings raised could spread to the north, and even before the discovery of Vicus, this was to be unnecessary, since the phenomenon Mochica seemed confined to the southern region of the north coast.
• A sequence
Lacro not only had access to the largest collection of Moche ceramics, he dug a grave many parts, realizing their associations and stratigraphic relationships (Lacro 1945). These excavations gave access to sets of objects of undoubted contemporary and overlap of tombs reflecting chronological sequences. Based on this information field and the detailed study of the formal characteristics of ceramics, Lacro could establish five successive stages through which evolved Mochica ceramics (Lacro 1948, Figures 4 to 9). This sequence describes in great detail the evolution of decorative ceramics Mochica, especially bottles stirrup handle, through careful study of formal aspects, technical and decorative.
The chronology outlined by Lacro Mochica the early forties and finally published in 1948 provided the basis for a series of field studies that were plotted as a goal to understand the prehistory of the north coast. The first of these was Project Viru, which since 1946 performed a systematic and multidisciplinary study of the valley of the same name.
Viru Project members had access to the ideas of the famous scar on Chiclín Roundtable, 7 and 8 August 1946.
Lacro ideas and Kroeber were of great importance to young researchers of the project Viru, especially since the recognition and characterization of the styles of the north coast raised by these authors was confirmed in their research. The Moche occupation of Viru and Moche style of regional variation in this area was called Huancaco by the Moche administrative center of the same name. After a thorough analysis and comparisons with fragmentería from other valleys, James Ford arrives at the conclusion that ceramics Huancaco Viru is the same as that in Lacro called Mochica Moche and Chicama valleys (Ford and Willey 1949). The similarities were so great that Ford even stated that "if many of these pieces were not made by the artists themselves or the same format, were produced at least by artists trained in the same school" (Ford and Willey 1949:66 ). Ford agrees with Lacro Moche pottery that evolves in Moche and Chicama Salinar substrate, whereas pottery predominates Viru "mainly negative decoration techniques" (Ford and Willey 1949:66). Moche pottery reaches Viru, according to Ford, as a mature style and resulted in a sharp process that is interpreted as a military conquest that spans the valley of Viru, Chao, Santa and Nepeña. The impact of Moche pottery is felt most strongly in the decorated pottery, and to a lesser degree in ceramics simple, which remains using the same forms and techniques in the previous period.
Duncan Strong and Clifford Evans (1952), in charge of archaeological excavations conducted by the project, found some differences between the Mochica pottery excavated by Uhle (Kroeber 1925) and Lacro (1945, 1948) and ceramic style that Huancaco appeared at Huaca de la Cruz and elsewhere Viru Mochica.
The most important difference was the use of organic black paint, applied after cooking. However, the similarities were enough to consider the same expressions of cultural identity and, indeed, correspond to phases III and IV of the chronology of Lacro.
Lacro sequence was subsequently confirmed in numerous regional survey work and excavation, especially when Moche tombs were discovered. The associations of objects found in this work are consistent with the characteristics identified by Lacro. In some cases you may find pieces that reflect the transition between adjacent periods, for example pieces Moche III-IV, which are characteristic of periods III and IV, or slight differences could be due to regional variations. The validity Lacro sequence was also tested in a detailed study undertaken in the ceramic collections excavated by Uhle (Rowe 1959, Dorian 1965). The results of this study confirmed the sequence of Lacro.
Christopher Dorian (1973), and later Donald Proulx (1968, 1973) carried out reconnaissance work in the valleys of Santa and Nepeña respectively. If the Moche ceramics in these valleys peripherals was like that posed by Lacro, then the sequence must be correct. Donan, familiar with the Uhle collections and project results Viru, Moche pottery found in Santa was almost identical to that reported in Chicama and Viru Trujillo. Proulx also found similar specimens in Pañamarca and a number of cemeteries around the ceremonial center Nepeña Valley. Proulx confirmed the presence Nepeña Mochica in more detail than just the magnificent murals of Pañamarca (Bonavia 1985, Schaedel 1951).
The major limitation of the sequence was not Lacro include simple manufacturing ceramics and household goods. Pots, jars simple, bowls, and other household forms, figurines and effigy-necked pitchers are not reflected in the sequence of Lacro. This has made it difficult to use this sequence to date many of these sites do not exhibit Mochica pottery produced on the surface, or in studies of contexts that do not include this type of pottery. One exception is de rigueur at this point. It has long been criticized Lacro that did not include everyday objects in their chronology. He argued that as a collector, Lacro was not interested in such objects. But judging from the evidence of tombs excavated archaeologically (Donan nd, Donan and Mackey 1978) notorious aspect of Moche tombs in the areas studied by Lacro is the low incidence of domestic materials (Donan and Mackey 1978, Kroeber 1925). Pots, bowls, jugs and other containers simple rudimentary, although they are in domestic contexts quite often appear in very limited quantities in the tombs. Additionally, these forms do not change significantly over time, making them difficult to include in chronological sequences.
The conclusion of the work Lacro, and subsequent investigations it was found and applied, is that the chronological sequence developed by him is the best approach to the evolution of the Mochica style that are available. There would, therefore from these studies a single sequence applicable to the phenomenon Mochica ceramics in the regions studied. The uniformity in the evolution of ceramics, in turn confirm the notion that the Moche were a single cultural entity. What remained was to define the geographical scope to which these conclusions apply.
While many of the researchers have found a sequence Lacro very useful, not everyone agrees with the unrestricted applicability of this chronology. Recently a number of researchers working in the northern Moche territory have questioned the validity of the sequence described by Lacro (Kaulicke 1992, Shimada 1994). Peter Kaulicke, for example, states that "subdivisions of Mochica (I to V) are not clearly glimpsed through the published evidence, or for the southern area (territory Mochica), or the north. Poor data accuracy published (as opposed to a much larger amount of unpublished data) only allows a chronological separation of pre and post Mochica (Kaulicke 1992:898). To arrive at this conclusion reexamines the evidence funeral Kaulicke available, especially the funeral contexts excavated at the Huaca of Moche by Uhle (1915, Kroeber 1925) and by the project Moche-Chan Chan (Donan and Mackey 1978). On this evidence Kaulicke not find empirical support for the chronology of Lacro, but rather evidence to refute its validity. From our own analysis of these data, including unpublished review of parts of the Uhle collection, we can not agree with Kaulicke. While the data for the early phase of the sequence (especially phase II) are almost nonexistent, there is enough information to confirm the validity of the first and the last three phases. The Uhle collection Lacro corroborates the sequence as there is a marked consistency between the burial lots and ceramic phases. Unable to make a thorough review Lacro sequence without materials that used for sequencing or tombs excavated by Uhle, these data unfortunately still remain unpublished.
It appears that the sequence of Lacro primarily describes the evolution of the Mochica phenomenon in regions between Chicama and Nepeña that, as stated before, are the regions from which the material underlying the sequence. Research work in the Viru Valley, Santa, and lately Nepeña Chao (Victor Pimentel, personal communication) confirm the Moche presence in these valleys and validate the characterization Lacro raised by their pottery style. This is not necessarily the case for the ceramic sequence in the valleys north of this region.

La Familia del salvador del Mundo

Los primeros escritos cristianos mencionan los nombres de los padres de Jesús y de algunos de sus hermanos. El carácter judío y tradicional de estos nombres sirve para afirmar las raíces judías de su familia. La mayor parte de las familias judías contemporáneas de Jesús que vivían en Galilea habían emigrado a esa región desde Judea dos o tres generaciones antes. Es muy probable que la familia de Jesús mantuviera todavía relación con parientes cercanos que vivían en el entorno de Jerusal . Los parientes de Jesús en Judea Si la familia de Jesús practicaba una piedad tradicional y si no hacía demasiado tiempo que sus antepasados había emigrado de Judea a Galilea, es lícito suponer que iría con regularidad a Jerusalén para celebrar las fiestas judías más importantes y que estos viajes servirían de ocasión para mantener y alimentar su relación con posibles parientes y otras familias amigas que habrían permanecido en la zona. Esta hipótesis ayudaría a explicar las raíces de la tradición del nacimiento en Belén y algunos otros datos bastante interesantes desde el punto de vista histórico, como son el hecho de que Jesús tuviera bastantes conocidos y seguidores en Jerusalén (Mc 14, 3; 13; Jn 3,1-21; 11,1-2) y la función destacada de sus familiares en la comunidad postpascual ubicada en esta misma ciudad (Hch 1, 14; 15, 13; 12, 2). Sobre Santiago, el hermano de Jesús, tenemos también noticias de origen no cristiano que lo relacionan con Jerusalén. El historiador judío Flavio Josefo señala su ejecución por parte de las autoridades judías como la causa principal de la destitución del sumo sacerdote Anano el joven (Antigüedades Judías 20.9.1). Anano había aprovechado el vacío momentáneo que se produjo en Judea a la muerte del procurador Festo para acusar a Santiago y ordenar su lapidación. A su llegada a Jerusalén, el nuevo procurador Albino destituyó de forma fulminante al sumo sacerdote. Esta drástica intervención de Roma en los asuntos religiosos judíos sólo se puede entender si Santiago era una persona muy conocida y respetada en la ciudad, fuera incluso de los círculos estrictamente cristianos. El libro de los Hechos y las referencias de Flavio Josefo presentan a Santiago como un prototipo de judío observante que habría entendido la fe mesiánica en Jesús como cumplimiento de esperanzas propiamente judías. Esta imagen confirma, por tanto, la hipótesis esbozada en el punto 4.1 según la cual la familia de Jesús tendría una orientación religiosa marcadamente tradicional. Esto ayuda, a su vez, a entender mejor la relación conflictiva de Jesús con la institución familiar en general y con sus parientes en particular, la cual está ampliamente atestiguada en los evangelios (Mc 3, 20-21; 31-35; Lc 9, 59-62; 12, 49-53; 14, 26).

Los parientes de Jesús en Judea Los evangelios mencionan algunas veces a los hermanos de Jesús (Mc 3,31-35; 6,1-6a). Estas referencias parecen estar en contradicción con la afirmación de la virginidad de María. Sobre el parentesco de Jesús con los hermanos que menciona Marcos y los otros sinópticos se ha discutido mucho y constituye un tema de debate entre diversas confesiones cristianas. Ya en la iglesia antigua existían tres interpretaciones distintas del parentesco que unía a Jesús con ""sus hermanos"". Algunos, como Hegesipo o Tertuliano, no tenían ninguna dificultad en considerar a Santiago, Judas y a los demás como hermanos carnales de Jesús, hijos de José y de María. Otros, como Epifanio sostenían que eran verdaderos hermanos de Jesús, nacidos en un matrimonio anterior de José, con lo cual quedaba a salvo la virginidad de María. Finalmente, Jerónimo y muchos después de él afirmaron que estos hermanos eran en realidad primos de Jesús. Pero esto fue ya en el siglo IV d. C. La clave está en la interpretación de la palabra ""adelfos"" que en griego significa ""hermano"". Los orientales utilizaban entonces y utilizan todavía hoy mucho esta palabra para referirse a las personas con las que tienen una cierta relación. Así la utilizaron también los primeros cristianos, que se llamaban unos a otros hermanos. Sin embargo no se ha podido documentar la utilización de este término para referirse a los parientes. Más aún, entre los términos de parentesco, que eran muy precisos, hay uno, ""anepsios"", que significa ""primo"" y que Hegesipo utiliza para referirse a los ""primos de Jesús"". Esto indicaría que el término se usa en el sentido de ""hermanos"" y no de ""parientes"". Ahora bien, en la sociedad mediterránea del siglo I, que era patrilineal, el único requisito para que dos personas pudieran considerarse hermanos era que tuvieran el mismo padre. De hecho los hijos de una misma madre podían no ser hermanos si habían nacido de distintos padres. Según esto, lo único que afirmaría el evangelio cuando habla de los hermanos de Jesús es que tenían el mismo padre. No existe, por tanto, contradicción con esta afirmación y la de la virginidad de María, la madre de Jesús. 2. La infancia de Jesús: los relatos de Mateo y Lucas Los relatos de la infancia de Mateo y Lucas son contribuciones tardías al largo proceso a través del cual se fue configurando la tradición evangélica. Los datos tradicionales disponibles sobre esta etapa de la vida de Jesús eran muy escasos, de forma que Mateo y Lucas tuvieron mucha más libertad de composición en esta parte de sus obras que en el resto. Los relatos de la infancia nos informan más sobre la cristología y la situación comunitaria de las iglesias en las que se escribieron que sobre los acontecimientos históricos del nacimiento de Jesús. Los relatos de la infancia en la tradición evangélica Antes de leer los relatos de la infancia nos será de gran utilidad situarlos en el marco global de la tradición evangélica. Un dato significativo es que no todos los evangelistas estuvieron interesados en transmitir estos recuerdos acerca de Jesús. Sólo Mateo y Lucas sintieron la necesidad de reconstruir los primeros años de su vida y añadieron estos breves relatos al resto de su evangelio, cuyo esquema básico habían tomado de Marcos. Los primeros cristianos fueron reuniendo los recuerdos sobre Jesús en tres etapas. En la primera, el interés estaba centrado en los acontecimientos que rodearon su pasión, muerte y resurrección. Leyendo los últimos capítulos de los diversos evangelios, en los que se narran estos acontecimientos, puede comprobarse que las diferencias entre ellos son muy poco importantes; son diferencias de matices, pero lo sustancial es igual en los cuatro evangelios. Más tarde, las comunidades cristianas sintieron la necesidad de conservar fielmente todo lo que Jesús había hecho y enseñado durante su ""vida pública"". La comparación entre los diversos evangelios arroja aquí un balance algo distinto. Aquí las diferencias son ya más importantes, sobre todo entre los tres primeros evangelios (Mateo, Marcos y Lucas) y el de Juan. Sólo en un tercer momento surgió entre los cristianos un vivo interés por recuperar los primeros años de la vida de Jesús. Los evangelios de la infancia de Mateo y Lucas son un ejemplo de este interés y constituyen el primer eslabón de una cadena que se prolongará más tarde en una serie de evangelios apócrifos, cuyo propósito fue recuperar los años ocultos de la vida de Jesús. En esta tercera etapa de la tradición evangélica los puntos de coincidencia son muy escasos. Si leemos atentamente Mt 1-2 y Lc 1-2 veremos que efectivamente es muy poco lo que tienen en común, y que incluso existen algunas discrepancias entre ellos. Notemos, por ejemplo, que mientras en el relato de Lucas la protagonista es María, en el de Mateo es José quien desempeña el papel principal. Tampoco están de acuerdo Mateo y Lucas sobre la relación de Jesús y su familia con Belén y Nazaret. Lucas parece dar a entender que la familia de Jesús era originaria de Nazaret y que el nacimiento de Jesús en Belén se debió a una situación coyuntural (un censo ordenado por los romanos). Por su parte, Mateo parece presuponer que la familia de Jesús era originaria de Belén y que su traslado a Nazaret fue debido al temor de que Arquelao continuara teniendo hacia Jesús la misma actitud hostil que había tenido su padre Herodes. Estas consideraciones nos hacen caer en la cuenta de que los relatos de la infancia constituyen una porción muy especial de la tradición evangélica, en la que los intereses de tipo histórico no eran tan importantes como las motivaciones teológicas. Es muy probable que la intención de los evangelistas aquí, más que en otros lugares de sus evangelios, fuera mostrar en profundidad la identidad de aquel a quien sus respectivas comunidades reconocían como Mesías y Señor de sus vidas. Esto no significa necesariamente que Mateo y Lucas hayan compuesto sus relatos de la infancia de Jesús sin ningún apoyo en la tradición. Probablemente, las primeras comunidades cristianas guardaban preciosos recuerdos acerca de los orígenes de Jesús y tanto Mateo como Lucas pudieron haberlos conocido, pero eran noticias muy escasas. En cualquier caso, los evangelistas al narrar la infancia de Jesús no tuvieron ese interés histórico con que nosotros nos acercamos hoy a sus relatos. Otro aspecto importante que hemos de tener en cuenta antes de leer estos relatos es el hecho de que Mateo y Lucas escribieron sus evangelios para unas comunidades cristianas concretas. El propósito de los evangelistas -lo sabemos por el resto de sus evangelios- no fue sólo reunir una serie de tradiciones acerca de Jesús, sino animar a sus comunidades teniendo en cuenta los problemas concretos con que se encontraban. El relato de la infancia de Jesús les ofrecía una ocasión excelente para ello, pues en este punto las tradiciones conservadas en las comunidades cristianas no estaban tan firmemente fijadas y ello les permitía actuar con más libertad. Los relatos de la infancia responden también a una pregunta que debía ser contestada por cualquier biografía antigua: ¿Quiénes son los antepasados del protagonista? Conocer los antepasados de una persona y la familia a la que pertenece equivale a conocer a dicha persona en profundidad. Esto es difícil de entender para nosotros que hemos nacido en una cultura que valora al individuo por encima del grupo, pero en la cultura mediterránea del siglo I era el grupo, especialmente el grupo de parentesco, el que definía a la persona. No es extraño, por tanto, que a muchos les resultara escandaloso el hecho de que Jesús perteneciera a una familia sencilla, sin riqueza ni poder. En este contexto podemos entender por qué Mateo y Lucas insisten tanto en la ascendencia de Jesús. La intención de las genealogías es mostrar que tiene antepasados dignos y que Dios ha previsto su nacimiento y su misión. También el lugar de origen de una persona era importante entonces para conocer a una persona. No existía tanta movilidad y el lugar donde se había nacido influía mucho en la formación de la persona. Así, entre los judíos Galilea era tradicionalmente un lugar de paganos, mientras que se suponía que en Judea vivian los israelitas fieles a la ley. Sobre el lugar de origen de Jesús corrían ya por entonces diversas opiniones. Algunos pensaban que había nacido en Nazaret y esto era un obstáculo para reconocerle como Mesías: ""Otros decían: Este es el Mesías. Otros, por el contrario: ¿Acaso va a venir el Mesías de Galilea? ¿No afirma la Escritura que el Mesías tiene que ser de la familia de David y de su mismo pueblo, de Belén?"" (Jn 7,41-42. véase también Jn 1,45-46) Relato de la infancia de Mateo a presentación que hace Mateo del origen de Jesús refleja la importancia de determinadas cuestiones en la vida de su comunidad. Así, el interés de mostrar que Jesús pertenece a la estirpe de David y que nació en Belén, la ciudad de David, es reflejo de la situación conflictiva de su comunidad en el contexto del judaísmo contemporáneo. Este mismo interés le movió a relacionar los acontecimientos de los primeros años de la vida de Jesús con profecías del Antiguo Testamento, cuyos libros tenían una autoridad decisiva para los judíos; quería mostrar a sus lectores que verdaderamente Jesús era el Mesías esperado por Israel. La comunidad a la que se dirige Mateo ha roto completamente con el grupo de los fariseos, que había llegado a ser el grupo más fuerte dentro del judaísmo después de la destrucción del templo. El rechazo de este grupo hacia la comunidad de Mateo está representado en la actitud de Herodes y de los sacerdotes y maestros de la ley de Jerusalén que persiguen a muerte a Jesús (véase Mt 2,1-12). También en estos capítulos encontramos pistas para imaginar la composición de la comunidad de Mateo. Algunos de sus miembros proceden del judaísmo y es desde su fe judía como han descubierto en Jesús al Mesías enviado por Dios. Este grupo está representado en la figura de José, que escucha obedientemente las indicaciones de Dios, acoge a Jesús y lo protege. Sin embargo, gran parte de la comunidad está compuesta por cristianos no judíos. Este grupo está representado por los magos que buscan incansablemente a Jesús. En su camino hacia él han tenido que pasar a través de los judíos, depositarios de las Escrituras, pero al final su perseverancia y su fe los ha conducido hasta Jesús. Es, pues, una comunidad mixta en la que existen diversas maneras de vivir la fe en Jesús. El evangelista quiere que ambos grupos se vean representados en estos primeros episodios de la vida de Jesús y quiere mostrar que aunque la acogida de ambos es distinta, lo que importa es haber llegado hasta Jesús y haber descubierto en él al Mesías enviado por Dios. Vamos a fijarnos ahora en los aspectos literarios más relevantes de este relato. El estilo de Mt 1-2 es, en términos generales, semejante al del resto del evangelio; sin embargo, estos dos capítulos poseen algunos rasgos distintivos. En primer lugar llama la atención la cantidad de citas bíblicas. Mateo recurre a ellas muchas veces en su evangelio, pero sólo en once ocasiones lo hace introduciéndolas con la fórmula: Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había anunciado el Señor ... que tiene por objeto subrayar el cumplimiento de las promesas de Dios en Jesús. Pues bien, cinco de esas once ""citas de cumplimiento"" se encuentran en estos dos primeros capítulos del evangelio (Mt 1,22-23; 2,5-6. 15. 17-18, 23). Otro aspecto llamativo es la mayor frecuencia de intervenciones extraordinarias de Dios en esta parte de la obra en comparación con el resto. Otra peculiaridad es el hecho de que el evangelio comience con una lista de los antepasados de Jesús. Todos estos detalles dan a Mt 1-2 un tono particular y nos invitan a buscar una explicación en las formas de escribir propias de aquella época. Comencemos por la lista de los antepasados de Jesús. Este tipo de listas se conocen con el nombre de ""genealogías"" y es un género muy utilizado en el Antiguo Testamento (Gn 5;10;11; 1Cr 5,27-29). Mateo ha dividido la historia de los antepasados de Jesús en tres etapas iguales, de catorce generaciones cada una, separadas por dos momentos decisivos: el reinado de David y la cautividad de Babilonia. Significativamente, se hace referencia a cuatro mujeres: Tamar, Rajab, Rut y la mujer de Urías. Todas ellas llegaron a ser madres de forma extraña. Tamar (Gn 38,1-30) urde un engaño y engendra un hijo de su suegro Judá; Rajab (Jos 2,1-21) era una prostituta de Jericó que colaboró en su conquista y se unió al pueblo de Israel; Rut, de origen moabita, se convirtió en ""abuela"" de David (Rut 1-4); y la mujer de Urías engendró de David a Salomón en un contexto de homicidio y adulterio (2 Sm 11-12). De esta manera muestra que el misterioso nacimiento de Jesús a través de María tiene su lógica en la historia de la salvación. Las intervenciones divinas extraordinarias a través de mensajeros, sueños o fenómenos cósmicos son muy frecuentes en los relatos de la infancia de personajes importantes, tanto en la literatura helenística como en la judía. Dentro de la literatura judía tenemos un ejemplo en el relato de la infancia de Moisés (Éxodo 1-2). Existen otros ejemplos en los que el nacimiento del héroe está rodeado de circunstancias especiales y en los que dicho nacimiento es anunciado de antemano por un mensajero divino (Gedeón: Jue 6; Sansón: Jue 13; Samuel: 1Sm 1-2). Sin embargo, es en los relatos de la infancia como el de Moisés, donde encontramos las semejanzas más claras con el relato de Mateo. En ellos distinguimos un esquema fijo con los siguientes elementos: - Anuncio del nacimiento. Generalmente rodeado de circunstancias extraordinarias. El nombre del que va a nacer ocupa un lugar muy importante porque suele definir cuál será su misión. - Amenazas. El nacimiento de estos personajes está rodeado de circunstancias que amenazan su vida. - Intervención de Dios. Dios actúa eficazmente para salvar al protagonista. - Signos extraordinarios. A través de estas intervenciones se pone de manifiesto que el recién nacido es un instrumento en las manos de Dios. Mateo ha utilizado también un recurso literario muy frecuente en los comentarios judíos de las Escrituras y que los expertos denominan ""midrash haggadico"" o narrativo. Consiste en un desarrollo narrativo del texto bíblico mediante el que se intenta explicar su contenido. El relato de Mt 1-2 tiene mucho de midrash haggadico, pues, en cada una de sus escenas se cita un pasaje del Antiguo Testamento como clave para interpretar el sentido de lo narrado: Episodio narrado en Mt 1-2 Texto del AT Anuncio del nacimiento de Jesús (Mt 1,18-25) Is 7,14 Los magos buscan a Jesús (Mt 2,1-12) Miq 5,1; 2Sm 5,2 Huida a Egipto (Mt 2,13-15) Os 11,1 Matanza de los inocentes (Mt 2,16-18) Jr 31,15 Regreso de Egipto (Mt 2,19-23) Jue 13,15; Is 11,1 Mateo se ha servido de este procedimiento literario invirtiendo, de alguna forma su sentido. Si en los comentarios judíos el punto de partida es el texto bíblico, y el relato es sólo un desarrollo ilustrativo del mismo, para Mateo, el punto de partida no son las citas del Antiguo Testamento, sino la narración de la historia de Jesús. Los textos de las Escrituras judías se interpretan desde Jesús y no al revés. Esto significa que sólo en Jesús encuentran su plenitud las promesas que Dios había hecho a su pueblo. Relato de la infancia de Lucas El relato de la infancia de Lucas se asemeja, incluso más que el de Mateo, a los capítulos introductorios de las biografías helenísticas de personajes ilustres, lo cual es coherente con el contexto pagano en el que la mayoría de los estudiosos sitúan al evangelista y a su comunidad. Son bastantes los exegetas que consideran Lc 1-2 como una sección añadida por el propio autor a una versión inicial de su obra, que habría comenzado en 3,1 con la predicación de Juan Bautista. Es significativo a este respecto que la genealogía de Jesús esté colocada precisamente después de su bautismo, como si ése fuera el momento idóneo para explicar que su elección divina, manifestada a través de las palabras del Espíritu, tiene su origen en un proyecto de Dios que se remonta a la misma creación del hombre. Es importante constatar que la genealogía de Lucas es muy distinta de la de Mateo, siendo la presencia de David el único eslabón claramente común a ambas. El sentido del recorrido lucano, que parte de Jesús para retrotraerse hasta Adán y el mismo Dios, es también inverso al del primer evangelista. Probablemente, lo que Lucas quiere subrayar con este procedimiento es el carácter universal del acontecimiento salvífico actualizado en Jesús. El relato lucano de la infancia refleja una visión idealizada y casi mítica de los orígenes judíos de Jesús; visión que corresponde perfectamente a la perspectiva con la que debía contemplar esos acontecimientos una comunidad cristiana de la segunda generación, distante de Palestina tanto en el espacio como en la cultura. Al contrario de lo que vimos en Mt 1-2, no hay en estos primeros capítulos del evangelio de Lucas rastro alguno de conflicto con el judaísmo. Todos los personajes que intervienen (Zacarías, Isabel, Simeón, Ana, los padres de Jesús) son israelitas piadosos que se mueven en torno al Templo y cuya fe judía les ha preparado para poder reconocer la intervención salvadora de Dios en los acontecimientos que presencian. El propio Jesús manifiesta ya a los doce años un profundo conocimiento de la Escritura y un amor especial por el Templo, que considera el lugar adecuado para ocuparse de las cosas de su Padre (Lc 2, 41-52). También se refleja en estos capítulos una actitud de concordia respecto al mundo pagano en general y respecto a las autoridades romanas en particular. José y María son presentados como súbditos obedientes del Imperio que acuden con presteza a su lugar de origen, Belén, para inscribirse en el censo (Lc 2, 1-2). Los ángeles que visitan a los pastores les anuncian la paz para todos los hombres (Lc 2, 13-14). En el relato de Lucas María aparece como la verdadera protagonista humana de todo cuanto acontece en relación con el nacimiento de Jesús, mientras que José tiene un papel totalmente secundario. Ella es quien recibe el anuncio del ángel y quien da su consentimiento para convertirse en madre. Significativamente, es presentada como pariente de Isabel quien, a su vez, es descendiente de Aarón. Se sugiere, así, que Jesús está relacionado por línea materna con la estirpe de los sumos sacerdotes de Israel; otra muestra del aprecio que Lucas siente por los orígenes judíos del cristianismo. Otro rasgo original y teológicamente significativo de Lc 1-2 es que combina y articula a modo de díptico las narraciones sobre los orígenes de Jesús y Juan el Bautista. De esta forma introduce ya su particular visión de la historia de la salvación, que irá desarrollando paulatinamente a lo largo de los dos libros que componen su obra – el Evangelio y el libro de los Hechos de los Apóstoles. En dicha visión Juan aparece como el precursor de Jesús, quien es, a su vez, el centro de esa historia. Si leemos con atención toda la obra lucana podremos comprobar que su verdadero protagonista no es una persona, sino el Espíritu, él es quien posee al propio Jesús y guía los pasos de Pedro y Pablo en su labor difusora del evangelio. Pues bien, el relato de la infancia menciona la acción del Espíritu en seis ocasiones (1,15.35.41.67; 2, 25.26) y se refiere a los efectos tradicionalmente atribuidos al mismo (alabanzas, palabras proféticas) en otras siete. De este modo el evangelista informa al lector desde el principio acerca del tipo de historia que tiene ante sus ojos y le da la clave fundamental de su interpretación. Finalmente, unas palabras sobre las posibles fuentes utilizadas por Lucas en estos dos capítulos. La mayoría de los exegetas señalan la diferencia de género y tono entre las narraciones propiamente dichas y los tres himnos que se insertan en ellas, puestos en boca de distintos personajes (1, 46-55; 67-79; 29-33). La temática y tono de estos himnos sugiere un contexto cultural judío fuertemente impregnado de esperanzas mesiánicas. Lo más probable es que sean creaciones de alguna comunidad judeocristiana muy primitiva, quizás la comunidad de Jerusalén, o, incluso, refundiciones cristianas de himnos judíos. Lucas mismo podría haber sido el responsable de su transformación final Fecha y lugar de nacimiento de Jesús Hoy creemos que la fecha tradicionalmente asignada al nacimiento de Jesús según el calendario imperial romano es errónea. Jesús habría nacido entre cuatro y siete años antes de lo supuesto. El lugar más probable de su nacimiento es Nazaret, pero las tradiciones que señalan a Belén podrían basarse en datos auténticos relativos a los orígenes de su familia. La concepción virginal de Jesús es uno de los pocos elementos comunes a los relatos de la infancia de Mateo y Lucas. Para comprender su significado conviene situarlo en el contexto religioso y literario de la época Fecha stamos acostumbrados a determinar las fechas tomando como punto de origen un supuesto momento cero en el que, según creíamos hasta hace poco, habría nacido Jesús. Evidentemente, los contemporáneos de Jesús contaban los días y los años según otros calendarios, que solían tomar como referencia los comienzos de los reinados de los distintos emperadores. El calendario que nosotros utilizamos fue establecido en el siglo VI por un monje llamado Dionisio el Exiguo, quien calculó la fecha de la encarnación a partir de interpretaciones inexactas de dos indicaciones temporales dadas por Lucas en su evangelio (Lc 3,1.23). El resultado de estos cálculos sitúa el nacimiento de Jesús cuatro años después de la muerte de Herodes el grande, lo cual contradice la información aportada por Mt 2. Hoy día, la mayoría de los estudiosos creen que la asociación cronológica entre el nacimiento de Jesús y los últimos años de la vida de este rey es un dato más fiable que las hipótesis interpretativas de Dionisio, por lo que prefieren retrasar entre 4 y 7 años la fecha del primer acontecimiento. Desgraciadamente los otros datos temporales de los que disponemos no permiten hacer mayores precisiones. Los historiadores han sido incapaces de determinar a qué censo se refiere Lucas en 2,1-2, y el conocimiento disponible acerca de la duración del mandato de Pilato o del sumo sacerdocio de Caifás nos deja con el mismo grado de imprecisión. Teniendo en cuenta que ya no podemos afirmar que Jesús nació al comienzo del ano 1 después de Cristo, muchos autores han optado por sustituir las expresiones “antes de Cristo” (a.C.) y “después de Cristo” (d.C.) por “antes de la era común” y “en la era común”, resumidas en las siglas AEC y EC. La era común es, evidentemente, la que empieza en el punto cero del calendario de Dionisio, al cual, a estas alturas de la historia, nos sería ya muy difícil renunciar. Lugar Excepto los relatos de la infancia de Mateo y Lucas, todos los demás datos disponible acerca del lugar de origen de Jesús apuntan a Galilea; algunos de ellos precisan más y señalan Nazaret (Mc 1, 9. 24; 10, 47; 14, 67; 16, 6; Jn 1, 45.46; 18, 5.6; 19, 19). De hecho, “Jesús de Nazaret” parece haber sido el apelativo por el que Jesús era más conocido entre la gente. La única alternativa a Nazaret es Belén, lugar donde según Mateo y Lucas nació Jesús aunque luego, todavía niño, se trasladara con sus padres a Nazaret. Teniendo en cuenta que Jesús será proclamado por los cristianos como Mesías y que este título se asociaba normalmente a la ascendencia davídica, no es raro que la iglesia primitiva tuviera interés en hacer nacer a Jesús en Belén, la patria del rey David. Al contrario de lo que ocurre con Belén, Nazaret no motiva ninguna sospecha, pues es una aldea totalmente desconocida en los documentos antiguos anteriores al Cristianismo. Debía ser un lugar insignificante y, a juzgar por Jn 1, 46, de no muy buena reputación. Sin embargo, hay motivos para creer que el dato del nacimiento en Belén, en el cual coinciden los dos relatos de la infancia, podría ser una elaboración tradicional y probablemente interesada de otro dato distinto, pero relacionado con la ascendencia de Jesús. Sabemos, en efecto, que durante el siglo I AEC., los reyes Hasmoneos promovieron la colonización de la recién conquistada Galilea con familias judías (véase Tema 2). Puesto que todos los nombres conocidos de familiares de Jesús son típicamente judíos, no parece inadecuado pensar que pudieran ser originarios de algún lugar de Judea y, en ese caso, ¿por qué no Belén. . La familia de Jesú Los primeros escritos cristianos mencionan los nombres de los padres de Jesús y de algunos de sus hermanos. El carácter judío y tradicional de estos nombres sirve para afirmar las raíces judías de su familia. La mayor parte de las familias judías contemporáneas de Jesús que vivían en Galilea habían emigrado a esa región desde Judea dos o tres generaciones antes. Es muy probable que la familia de Jesús mantuviera todavía relación con parientes cercanos que vivían en el entorno de Jerusalén.

Juan Velasco Alvarado

JUAN VELASCO ALVARADO
Al final del mandato del primer gobierno del arquitecto Fernando Belaúnde el país ya removido por la acción guerrillera y por un movimiento laboral en franco proceso de radicalización, ingresaba desde 1965 a un periodo de impotencia y represivo. Esto trajo como consecuencia una alta movilización de sectores sociales, crisis en los partidos tradicionales y una permanente inestabilidad política.
A ello se le agregó la manifestación de la crisis económica y una sensación de ingobernabilidad. El sistema de los partidos que compartían la escena política, entró en crisis.
El 3 de Octubre de 1968 se produce el golpe de Estado y se instaura el segundo gobierno militar institucional de las Fuerzas Armadas. Movimiento castrense dirigido por Juan Velasco Alvarado y que tuvo dos fases muy definidas: la primera, de transformaciones reformistas. La segunda, desde 1975 en adelante, como respuesta a la crisis, de claro contenido anti reformista. El gobierno militar -en su primera fase- quebró el viejo orden oligárquico y recompuso las bases de dominación Desarrolló capitalistamente el país y promovió a su paso una movilización social por, a pesar y contra el modelo corporativo. El modelo de Velasco llegó a su límite en 1975. Los movimientos sociales que se organizaron en todo el país y que protagonizaron grandes movilizaciones de masas, enfrentaron al Estado, en un proceso de radicalización.
Las reformas en la propiedad del agro empresarial, así como en los campos de la prensa, educación, por nombrar sólo algunos, determinó una compleja y contradictoria relación entre gobierno y tendencias políticas. A diferencia de otros gobiernos militares, el velasquismo no ilegalizó a ningún partido político, pero sí hostilizó a alguno de ellos.
Pero el gobierno sí había variado los términos de relación en la representación política: clausura del parlamento y supresión de los procesos electorales. Con ello dejaba sin carta de juego a los partidos tradicionales que quedaron así desactivados. Pero el mismo gobierno creó, a pesar y contra las reformas, nuevos espacios de lucha política con agentes sociales vitalizados por las mismas y generadores de acciones de masas nunca antes visto en la historia peruana.
OBRAS DE SU GOBIERNO

- Nacionalizo La BREA y Las PARIÑAS (09 de octubre de 1968).
- Se dio la ley de REFORMA AGRARIA (24 de junio de 1969).
- Se dio la ley general de AGUAS.
- Se dio la ley de comunidades industriales (septiembre de 1970).
- Se EXPROPIARON los DIARIOS (julio 1974).
- Se formulo el “PLAN INCA”.
- Se crearon las empresas de propiedad social.
- Se expropio la industria de la pesca.
- Se dio la ley de REFORMA EDUCATIVA (1972).
- Se dio la ley general de minería.
- Se expropio Cerro de Pasco. Se creó Minero Perú.

- Se creó el ministerio de pesquería (diciembre de 1969); la corporación financiera de desarrollo COFIDE (mayo de 1971); el sistema de apoyo a la movilización social – SINAMOS (JULIO 1971); SIDER PERU (noviembre 1971); el sistema de Defensa Civil (noviembre de 1972).

- Se produjo el Motín de la Guardia Civil (05 de febrero de 1975).- Se suscribió el Acuerdo de Cartagena (pacto andino).
El largo litigio sobre la concesión de la explotación de los ricos yacimientos petrolíferos de La Brea y Pariñas a la International Petroleum Company (IPC), subsidiaria de la American Standard Oil Company, fue resuelto finalmente por el gobierno de Belaúnde en agosto de 1968. Sin embargo, la desaprobación general a la firma de este acuerdo obligó al gabinete a dimitir el 1 de octubre y dos días después Belaúnde era depuesto por un golpe militar. Los derechos constitucionales fueron suspendidos y se constituyó la Junta Militar Revolucionaria encabezada por el general Juan Velasco Alvarado, que fue nombrado presidente. Su gobierno expropió las instalaciones de la IPC, creando una fuerte tensión diplomática en las relaciones con Estados Unidos. Las relaciones se deterioraron aún más en febrero de 1969, cuando una cañonera peruana apresó a dos barcos pesqueros estadounidenses por faenar en aguas consideradas jurisdiccionales.
En la década de 1970 el gobierno de Velasco inició radicales reformas del sistema social y económico; las más importantes fueron la expropiación de los complejos agroindustriales de capital extranjero y las grandes haciendas latifundistas, la imposición del control de precios de los productos de consumo básico y del sector servicios, así como una amplia reforma agraria; en 1973 fue nacionalizada la industria de transformación de la anchoveta, que había sufrido un serio descenso en 1972 por una alteración en las corrientes oceánicas; el presupuesto previsto para 1973-1974 se incrementó un 35% para mejorar y diversificar la industria privada. En junio de 1973, el Banco Mundial concedió al país un crédito de 470 millones de dólares y el Banco Interamericano de Desarrollo le prestó otros 30 millones de dólares.
I. Retorno a la democracia
El 9 de agosto de 1975 el gobierno fue derribado por otro golpe militar, precedido por una serie de huelgas y manifestaciones de descontento popular contra el enfermo presidente Velasco. Al día siguiente juraba como presidente el general Francisco Morales Bermúdez, primer ministro y ministro de la Guerra en el gabinete de Velasco. El nuevo gobierno anunció que el país retornaría a la democracia en 1980; en las elecciones celebradas ese año, Belaúnde Terry fue el vencedor y formó gobierno en el mes de julio bajo una nueva Constitución. Durante los cinco años siguientes el índice per cápita se vino abajo, creció la deuda externa y aumentaron los enfrentamientos entre la guerrilla y las fuerzas de la contrainsurgencia gubernamental. En 1985 las elecciones presidenciales dieron la victoria al candidato del APRA Alan García Pérez, que fue incapaz de detener la rápida caída de la economía del país.
24 de diciembre de 1879, durante el gobierno de don Nicolás de Piérola se creó la Secretaría de Fomento, que comprendía los sectores de Obras Públicas, Industria, Comercio y Beneficencia. Posteriormente, el 18 de enero de 1896, la Cámara de Senadores promulgó la ley que creó el Ministerio de Fomento y Obras Públicas, que contenía los sectores de Obras Públicas, Industria y Beneficencia.

El 25 de enero de ese año se expidió la Resolución Suprema nombrando al Ingeniero Eduardo López de Romaña, ex Presidente de la República, primer Ministro de Fomento y Obras Públicas. El Ministro despachaba en una oficina de Palacio de Gobierno, posteriormente fue trasladado a un local donde hoy se levanta el Palacio Municipal.
En 1910 se dispuso su traslado permanente al Palacio de la Exposición, donde compartía las instalaciones con el Concejo Municipal de Lima; con el tiempo este local resultó insuficiente y se albergó en el edificio ubicado en la avenida 28 de julio, el cual fue construido expresamente para la Exposición Minera, Industrial y Agrícola en 1924.
El sábado 26 de setiembre de 1925 fue inaugurado el edificio que ocupó durante casi 80 años, contando con la concurrencia del presidente de la República de aquel entonces, Augusto B. Leguía. En ese entonces se desempeñaba como Ministro de Fomento y Obras públicas el Dr. Pedro José Rada y Gamio, quien inició su discurso con la frase "Señor presidente de la República, venía a inaugurar este edificio monumental destinado al funcionamiento del Ministerio de Fomento, centro que irradia, en los ramos de su actividad, el progreso del país, obra de vuestras sorprendentes facultades de estratega, y del empuje inmensurable de vuestro excelso corazón, de patriota".
Durante el gobierno del Gral. De División EP Juan Velasco Alvarado, el Ministerio de Fomento y Obras Públicas cambió de nombre por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones. La ley orgánica fue publicada el 25 de marzo de 1969, según el Decreto Ley Nº 17271; el 1º de abril de ese año, entró en funcionamiento con el propósito de apoyar a los demás sectores mediante el transporte y las comunicaciones.
Según el Decreto Ley Nº 25491 publicado el 11 de mayo de 1992, se fusionó el sector Vivienda y Construcción, denominándose desde ese entonces Ministerio de Transportes, Comunicaciones, Vivienda y Construcción, asignándosele mediante Decreto Ley Nº 25862 la misión de planificar, formular, dirigir, coordinar y evaluar las políticas relacionadas al sector en armonía con los planes de desarrollo del país.
Finalmente, el 10 de julio del 2002 se aprobó la Ley Nº 27779 en la cual se aprobaba la separación del sector Transportes y Comunicaciones del sector Vivienda y Construcción y la modificación de la organización de los ministerios. Posteriormente estas disposiciones fueron modificadas y precisadas con la Ley Nº 29158, Ley Orgánica del Poder Ejecutivo, que estableció 15 ministerios entre los que figuraba el Ministerio de de Transportes y Comunicaciones, cuya función es integrar interna y externamente al país, para lograr un racional ordenamiento territorial vinculado a las áreas de recursos, producción, mercados y centros poblados, a través de la regulación, promoción, ejecución y supervisión de la infraestructura de transportes y comunicaciones.
En diciembre del 2005 el MTC varió de domicilio. El edificio ubicado en el cruce de las avenidas Zorritos con Tingo María, que anteriormente ocupaba la empresa Electro lima, lo alberga en la actualidad. Este moderno local brinda mayores comodidades a los usuarios y trabajadores del Ministerio ya que cuenta con amplias instalaciones, mejor infraestructura, áreas verdes, estacionamientos y lo más resaltante, es que el Ministerio por fin cuenta con un edificio propio
GOBIERNO REVOLUCIONARIO DE LA FUERZA ARMADA (3 DE OCTUBRE DE 1968-28 DE JULIO DE 1980)

EL GOBIERNO REVOLUCIONARIO DE JUAN VELASCO ALVARADO (1968-1975)

Al asumir la Fuerza Armada el gobierno de la Nación, emitió un manifestó en el que explica las causas por las cuales adoptó esa determinación.

[Reforma Agraria]

El gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas, inició un proceso rápido de reformas. Empezó con la Reforma Agraria, expropiando más de 7 millones de hectáreas, e impuso un sistema colectivo de tendencia a los campesinos, mediante las SAIS y las CAPS, que fracasaron.

[Petróleo: Compensación para la IPC - Rossi asesinado - nacionalizaciones - armas soviéticas]

Crea un organismo de control, denominado SINAMOS. Termina con el problema de la IPC (International Petroleum Company ["Compañía de Petróleo Internacional"]), pagando a la ESSO Standard (propietaria de la IPC), una compensación de sus bienes.

En esta época es asesinado el magnate pesquero ingeniero Luis Banchero Rossi. Se toma el control de la Industria Pesquera y Conserva. Son intervenidas algunas Universidades Nacionales.

Se compra gran cantidad de armamento soviético.

[Iniciativa escolar en Ayacucho - festival de 150 años de la batalla de 1824 - obras en Huamanga - Pacto Andino en Cartagena]

En la región de Huamanga se produce, el movimiento "por la gratuidad de la enseñanza", en 1969, que resume el momento de mayor importancia del Frende de Defensa del Pueblo. El Decreto 006 emitido por el gobierno velasquista proponía elevar el nivel de la educación mediante el pago de una mensualidad, de parte de los alumnos aplazados en su promedio final anual. (p. 119)

Por el sesquicentenario en 1974 de Batalla de de Ayacucho [de 1824] se realizan obras de infraestructura y planificación urbana; para completar el festejo se tuvo la visita de cerca de una docena de jefes de Estado que participaron de la celebración.

"Ayacucho, barriada de Caracas" fue la fase acuñada con ironía por los estudiantes de entonces para resumir, un poco exageradamente, la construcción de obras con dinero del gobierno venezolano y del Estado peruano. La construcción de obras como el Centro Cultural Simón Bolívar, la carretera asfaltada a Quinua, la "reconstrucción" del pueblo de Quinua, el frigorífico zonal, el restaurante "Agallas de Oro", el monumento a Bolívar y el obelisco en las Pampas de Quinua corresponden a este período.

El 29 de agosto de 1975, el general francisco Morales Bermúdez se pronuncia en Tacna, con el apoyo de todas las regiones militares, depone a Velasco dando fin a la primera fase.

También en esta época se inicia el Pacto Andino integrado por los países de la Cuenca del Pacífico, y por la cual se suscribió el "Acuerdo de Cartagena".
La Reforma Agraria, fue la transformación más revolucionaria del gobierno de Juan Velasco. No sólo porque destruyó para siempre el antehistórico régimen feudal de explotación servil del hombre andino, sino porque también nacionalizó y cooperativizó las empresas agroindustriales azucareras de la costa Norte del Perú.

Las tierras agrícolas tanto de la sierra como de la costa fueron expropiadas, pagándolas a sus poseedores, gamonales y capitalistas. Mientras que el ganado fue pagado en efectivo, lo que permitió que pudieran invertir en otras ramas de la economía, como la industria. Esta Reforma Agraria, entonces, no destruyó esas clases sociales, sólo las desplazó de la producción agraria o agroindustrial a la Industria. El 24 de junio de 1969, cuando en el cementerio de Juliaca en horas de la tarde era enterrado Néstor Cáceres Velásquez, uno de los principales precursores de la Reforma Agraria, el general Velasco desde Lima, con voz ronca pero firme, promulgó la histórica ley de Reforma Agraria.

Para algunos sectores sociales, vinculados con el gamonalismo provinciano, se trató de una medida completamente injusta porque se privaba de su propiedad a los "sacrificados" hacendados del país. Sin embargo, fue una de las transformaciones más justas ejecutadas en toda la historia del Perú, ya que el origen de la propiedad de los gamonales, no es otro que el saqueo que hicieron los invasores españoles de las llamadas "tierras del inka", convirtiéndolas en haciendas de miles de Has. Y acrecentadas a costa de la sistemática expropiación de las tierras de las comunidades andinas, con la complicidad del poder judicial colonial y criollo.

La lamentable equivocación de la de Reforma Agraria estuvo en introducir un modelo cooperativo extraño a la realidad comunera de los Andes. Se formaron CAP (Cooperativas Agrarias de Producción), SAIS (Sociedades Agrícolas de Interés Social) y ERPS (Empresas Rurales de Propiedad Social), que no sólo fueron manejadas, saqueadas y descapitalizadas por sus administradores criollos y mestizos corrompidos, sino que no fueron acogidas con el necesario entusiasmo y compromiso de sus asociados andinos, ajenos a su funcionamiento.

Si las tierras expropiadas a los hacendados de la sierra, se hubieran entregado a las comunidades andinas, el éxito de la Reforma Agraria hubiera sido rotundo, como exitosa es la producción de subsistencia que heroicamente resiste, hasta hoy día, en los Andes.

A pesar del descalabro de las empresas creadas por la Reforma Agraria, la desaparición de las anticuadas e injustas relaciones serviles en la sierra peruana, es un logro social sin precedentes en nuestra historia y que sólo por ello se justifica esa transformación.

La Reforma Agraria fue complementada con el inicio de grandes proyectos de irrigaciones en la costa, para ampliar nuestra frontera agrícola; como es el caso de la Irrigación Majes en Arequipa.

REFORMA EMPRESARIAL

Los ideólogos del Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada, conscientes de que el sistema capitalista permite la explotación del hombre por el hombre, diseñaron y ejecutaron una reforma empresarial que disminuyó esas inhumanas relaciones, implementando un sistema de participación en las utilidades y gestión de las empresas. Para ello se creó las comunidades industriales, o laborales. Por ley se estableció que los trabajadores debían adquirir hasta e149% de las acciones de las empresas en las que trabajaban. Además debían tener un porcentaje de representantes en el directorio de las empresas para participar con voz y voto en la gestión empresarial.

Y sembrando el futuro de la democracia social de participación plena, se crearon las Empresas de Propiedad Social, que en su condición de autogestionarias, contaron con el apoyo técnico y financiero del estado. Los trabajadores eran los absolutos propietarios de sus empresas y las utilidades repartidas entre todos ellos, eliminando cualquier forma de explotación humana.

REFORMA BANCARIA

Como los bancos guardaban el dinero del pueblo, pero sólo lo prestaban a los ricos; su intermediación, era uno de los orígenes de las grandes desigualdades económicas. Además de las desiguales oportunidades para realizar cualquier actividad económica. A lo que se sumaba los altos intereses al préstamo de capital por los bancos comerciales, que obviamente tenían como única finalidad la de la ganancia.

Por otra parte el Banco Central de Reserva, que debía conducir la política monetaria del país, por su debilidad económica y financiera, era remplazado en sus funciones por los bancos privados, especialmente extranjeros. A lo que había que agregar que las divisas, producto de las ganancias empresariales dentro del país, se fugaban en busca de otros mercados o lugares de inversión extra nacionales.

Frente a esa situación el Gobierno Revolucionario desarrolló una reforma bancaria que nacionalizó y estatizó gran parte de la banca privada, creó bancos de fomento con bajos intereses para impulsar determinadas actividades económicas, especialmente agrícolas, mineras y de la construcción.

Estableció el control de cambios, para que en el país sólo circulara la moneda nacional y otras medidas complementarias para que los dólares no salieran con facilidad al exterior.

REFORMA MINERA

La reforma minera logró que el estado controlara la producción, refinado y comercialización de los minerales, que cuando eran explotados por empresas extranjeras por el sistema de concesiones, no representaban mayores utilidades para el pueblo peruano. Expropió y nacionalizó explotaciones mineras manejadas por empresas transnacionales como la de Cerro de Pasco Corporation y la Compañía Minera Marcona Minig. Y creó una gran empresa estatal que llamó Minero Perú, la que asumió la gestión minera nacional, manejando importantes explotaciones mineras del país.

Su política petrolera, con la construcción del Oleoducto Peruano, que trajo el "oro negro" de la selva hasta la costa, no sólo superó nuestra condición de importadores de hidrocarburos, sino que pasamos a ser exportadores. Creó la sólida empresa estatal Petróleos del Perú (Petroperú), que asumió la refinación petrolera, la distribución y comercialización de combustibles y lubricantes, fomentando la producción nacional y dando ganancias al estado. Incentivó y financió la prospección minera y petrolera, especialmente en la selva peruana. Inclusive otorgando concesiones a empresas extranjeras, pero dentro de nuevas condiciones, que no sólo velaban por la soberanía nacional, sino por sus ganancias económicas, ya que en algunos casos la actividad minera debía ser mixta, con la participación obligada de las empresas estatales, para mantener el control de la actividad, además de obtener ganancias de los recursos nacionales agotables.

REFORMA DE LA PESQUERÍA

En el Perú, por nuestra gran riqueza ictiológica, se había alcanzado un crecimiento desmesurado, dando lugar a una pesca desordenada, irracional y depredadora para la producción de harina de pescado, llegando a ser los primeros productores del mundo. No obstante, la pesca extranjera por concesiones y las inversiones también foráneas succionaban nuestra riqueza marina, sin que los peruanos alcanzáramos los suficientes beneficios de ella.

Se creó el ministerio de pesquería para dirigir y orientar al sector y crear los organismos necesarios para la producción y comercialización, tanto de la harina de pescado como de la pesca de consumo humano, que a pesar de nuestra riqueza, era desaprovechada.

Se estatizó las empresas pesqueras, formando la gran empresa estatal Pesca Perú. Pero la pesquería peruana ya había bajado su productividad y rentabilidad, posiblemente por una extracción depredadora.

Hizo respetar el mar territorial dentro de las 200 millas, autorizando y regulando la pesca de naves extranjeras.

Impulsó la pesca para el consumo humano e invirtió en la infraestructura de puertos y frigoríficas, además de cámaras y fábricas de conservas. Se creó la EPSEP (Empresa Pública de Servicios Pesqueros), que entre otras actividades producía enlatados. Además, promovió la investigación pesquera realizada por el IMARPE, Instituto del Mar.

REFORMA DE LA VIVIENDA

Considerando el gran crecimiento urbano de las principales ciudades del Perú, por el aumento de las migraciones del campo a la ciudad, que desembocaba en la tugurización y la creación de viviendas precarias en las zonas marginales; se creó el Ministerio de
Vivienda.

Se les cambió el nombre despectivo de "barriadas" por el de "Pueblos Jóvenes" y se desarrollaron amplios programas para dotarlos de los servicios básicos de agua, desagüe y electricidad. Además de investigar y crear programas para abaratar los materiales de construcción y adecuarla a los climas de cada región, propiciando la construcción de viviendas económicas. Se orientó el crédito exclusivamente para las viviendas económicas, fomentando su construcción; lo mismo que de servicios comunales.

REFORMA EN TRANSPORTES Y COMUNICACIONES

La infraestructura del transporte y su equipamiento eran anticuados e ineficientes al interior del país. Y en lo que se refiere al transporte aéreo y marítimo, dependía de empresas extranjeras, con la consiguiente pérdida económica del estado peruano.

Se concentró en el Ministerio de Transportes y Comunicaciones todos los servicios y programas relacionados al transporte, creándose la compañía aérea de bandera, AEROPERÚ y la Compañía Peruana de Vapores. Se creó de igual manera ENAPU, la empresa encargada de la administración de los puertos. Lo que permitió que el estado tuviera un control directo del transporte por considerarlo estratégico.

En lo referente a la radiodifusión, que siempre fue manejada por grupos de poder económico y políticos, el Gobierno Revolucionario desarrolló una política orientada a su control para asegurar el desarrollo socioeconómico del país y contribuir a la integración nacional y la defensa y seguridad nacionales.

Las comunicaciones internacionales estaban monopolizadas por la transnacional ITT (International Telefhone and Telegraph) que manejaba nuestras comunicaciones de acuerdo a sus intereses económicos.

La política estatal para desarrollar los servicios públicos de comunicaciones se basó en integrarlas en un solo sistema nacional eficiente, seguro y económico de propiedad del estado. Puso la radiodifusión y la televisión al servicio de la educación, cultura, recreación e información. Se crearon nuevas empresas de radiodifusión estatal y se modernizaron las existentes.

Se normó la programación de las emisoras radiales y de televisión estableciendo la obligatoriedad de un porcentaje de programas de cultura y arte nacionales y los principales medios propalaban noticias tanto en castellano como en quechua. Además se prohibieron expresiones extranjeras alienantes. Con todo ello se crearon las condiciones para la defensa de la identidad cultural, especialmente andina.

REFORMA EDUCATIVA

En un país como el Perú, en el que se prohibía el voto a los numerosos analfabetos, la educación pública era una herramienta para mantener ignorante a la mayoría de la población, facilitando su explotación.

Para un gobierno revolucionario, la educación estaba entre las primeras prioridades. Debía hacerse una profunda reforma educativa que lograra liberar al hombre para la creación de una nueva sociedad.

Los nuevos objetivos de la educación estaban orientados a transformar la estructura de la educación creando un sistema humanista que permitiera exaltar la dignidad del hombre, haciéndolo reconocer su derecho a la educación sin discriminación alguna. La educación entonces se orientó al trabajo para alcanzar la plena realización del hombre.

Se tuvo un criterio educativo flexible, adecuado a las necesidades de la población de las diversas regiones del país.

Se enfatizó la necesidad de lograr la gratuidad de la enseñanza, sostenida totalmente por el estado y de acuerdo a las posibilidades económicas se buscó la dignificación del magisterio, asegurando su formación y continuo perfeccionamiento, con una situación económica que progresivamente fue acorde con su elevada misión.

La reforma educativa por la oposición de un magisterio politizado no pudo aplicarse
Debidamente, pero alcanzó algunos frutos.

Se impulsó la educación técnica orientando al trabajo a los jóvenes desde la secundaria a través de las ESEP. Se dio una nueva ley universitaria que a pesar de sus aportes modernizadores, fue sistemáticamente por los estudiantes y profesores.

VERDADERA LIBERTAD DE PRENSA

Uno de los temas más controvertidos y conflictivos en el proceso revolucionario fue el relacionado con la libertad de prensa y las radicales medidas que se tomaron.

Se partió del análisis (expuesto en el "Plan Inca") de que en el país no existía libertad de prensa sino de empresa; que los órganos de prensa estaban en manos de familias y grupos de poder; que con ellos se corta, silencia o destaca la información de acuerdo a los intereses de sus dueños; que se atenta impunemente contra la moral y el honor de las personas e instituciones y finalmente, que se permite que los extranjeros tengan la propiedad y gestión de órganos de prensa. Frente a esa situación los militares revolucionarios se propusieron y ejecutaron dos objetivos:

1) Una prensa auténticamente libre, que garantice a todos los peruanos la expresión de sus ideas, respetando el honor de las personas y la moral pública;

2) Los órganos de prensa estarán exclusivamente en poder de organizaciones representativas de la nueva sociedad.

Con la nueva legislación de la prensa y la expropiación de los periódicos de sus monopólicos propietarios, el Gobierno Revolucionario tomó una de las más drásticas medidas que fueron rechazadas por los grupos afectados, quienes recibieron el respaldo de organismos internacionales que protegen a los empresarios.

Con la prensa libre de la manipulación de la oligarquía e intereses extranjeros, el ataque sistemático contra el gobierno, no sólo desapareció sino que se volcó a favor de las medidas revolucionarias.

No obstante, las personas que asumieron la dirección de los periódicos no fueron desde el principio las instituciones representativas del país; sino intelectuales y personalidades vinculadas al régimen, lo que produjo efectos contraproducentes.

Cuando se inició la transferencia de los medios de prensa a las instituciones, ya fue muy tarde. Aprovechando la enfermedad del general Velasco que desembocó en la amputación de una pierna, los militares traidores dirigidos por el imperialismo norteamericano empezaron a conspirar.

REIVINDICACIÓN HISTÓRICA

El Gobierne Revolucionario precisamente terminó con el pronunciamiento militar del felón (traidor) de la historia, general Francisco Morales Bermúdez el 29 de agosto de 1975, cuando el ejército peruano estaba listo en Tacna para la recuperación militar de los territorios de Arica y Tarapacá.

De acuerdo al derecho internacional, las guerras ganadas no dan derecho a los botines, ni la reparación de gastos de guerra, que suelen pagar los vencidos, tiene que ser con la mutilación de territorio. Por eso y por una serie de vicios cometidos en la suscripción y cumplimiento por ambas partes, los tratados de Ancón y de Lima son nulos. Y por lo tanto, los territorios de Arica y Tarapacá están ilegalmente secuestrados por Chile y el deber de los verdaderos patriotas es recuperarlos.

Velasco Alvarado y su equipo de militares estrategas y geopolíticos trazaron el plan del siglo, obviamente por su carácter secreto no pudo incluirse en el Plan Inca, pero finalmente, algunas manos extrañas dándole la forma de una novela de ficción política lo publicaron en un periódico de circulación nacional.

Independientemente de la veracidad de esa información, el nivel militar que el Gobierno Revolucionario alcanzó, superando significativamente el poderío de Chile, sólo podía tener una finalidad: la recuperación militar de nuestros territorios del Sur.

Finalmente, para que no quede ninguna duda, los golpes militares de las últimas décadas se dieron en Lima y con la participación de la división blindada (tanques) y si el de Morales Bermúdez se hace en Tacna es porque estaba la blindada para respaldar el golpe. ¿Qué hacía la división blindada del Perú en la frontera con Chile?

De no haber mediado el golpe traidor de Morales Bermúdez, que derrocó al general Juan Velasco y salvó a Chile, el Gobierno Revolucionario hubiera recuperado Arica y Tarapacá.

LA FARSA DE LA SEGUNDA FASE

Cuando Francisco Morales Bermúdez derrocó al general Juan Velasco Alvarado, no se atrevió a decir que el proceso revolucionario paraba, sino lo contrario, que continuaba.

Es decir, realmente nunca hubo una "segunda fase" de gobierno revolucionario. Todo lo que hizo Morales Bermúdez desde el día golpe militar hasta el término de su gobierno, no fue otra cosa que desmantelar las reformas realizadas por Juan Velasco Alvarado para luego convocar a una Asamblea Constituyente y a elecciones generales.

Morales Bermúdez con apoyo del imperialismo norteamericano modificó las leyes que amparaban las reformas y volvió a convertir al Perú en un sirviente de esa potencia opresora. Y lo peor, dio su golpe militar en el preciso momento en que el Perú iba a redimir Arica y Tarapacá.

VISIÓN HISTÓRICA DEL VELASQUISMO

Después de 30 años de haber sido interrumpido el proceso revolucionario dirigido por el general Juan Velasco Alvarado, por la contrarrevolución de Francisco Morales Bermúdez, uno de los mayores traidores de la historia, sus logros y realizaciones se agigantan. Sólo al comparar el gobierno del general Velasco con los de Morales, Belaunde, García y Fujimori, salta a la vista la diferencia. No sólo la población pobre tuvo mejores niveles de vida, sino los servicios sociales, tales como la salud y educación, estuvieron a su alcance. Fue el momento de mayor dignidad patria, después de siglos de dominación y explotación colonialista española y de sus descendientes los criollos. No sólo por su posición internacional soberana, sino por las reivindicaciones históricas y la defensa de la verdadera cultura peruana, la andina.

El Gobierno Revolucionario logró capitalizar miles de millones de dólares con la creación e implementación de grandes empresas nacionales como PETROPERU, PESCA PERÚ, MINERO PERU, ENAFER PERÚ, ENAPU, AEROPERU, COMPAÑÍA PERUANA DE VAPORES, ENTEL PERÚ, SIMA, EPSEP, entre muchas otras, que eran eficientes y por lo tanto rentables. Durante el infausto gobierno de Alberto Fujimori, con el cuento de las privatizaciones, remató muy por debajo de sus precios reales casi todo el patrimonio que con Velasco había logrado el Perú. ¿Y qué hizo ese miserable gobierno con el producto de la venta? Ninguna inversión, ninguna obra social o pública, nada de eso. Sólo pagó la deuda externa, cubrió el déficit fiscal y lo sobrante fue el botín de su gobierno. Por eso, decenas de generales, algunos Comandantes Generales del Ejército, tenían cuentas en bancos extranjeros con millones de dólares. Ahora están en el penal de San Jorge, aunque les corresponde el paredón, por traición a la patria en tiempo de guerra.

Mientras que el general Velasco, al igual que generales dignos y patriotas como Mercado Jarrín, Montagne Sánchez, Graham Hurtado, Fernández Maldonado, Leónidas Rodríguez, Tantaleán Yaniní, después de haber tenido el poder en sus manos durante siete años, regresaron a sus hogares para vivir sus últimos años con sus modestos sueldos de militares en retiro.

Lo mismo podemos decir de los asesores civiles del gobierno revolucionario: Carlos Delgado Olivera, Alberto Ruiz Eldredge, Héctor Cornejo Chávez, Augusto Zimmerman Zavala, Virgilio Roel Pineda, Róger Cáceres Velásquez, Ángel de las Casas Grieve, Arturo Valdez Palacio, Alfonso Benavides Correa, no hay ningún indicio de que se enriquecieran con el poder.

Con el paso de los años y el sucesivo fracaso de los gobiernos que hemos tenido que soportar, mucha gente que vivió la época del velasquismo, espera ansiosamente un nuevo gobierno revolucionario y nacionalista. El Perú necesita ahora otro Juan Velasco Alvarado.

Profesor : Ronald Ramírez Olano

HISTORIA DEL MARTERS 13

Las leyendas nórdicas hablan de 13 espíritus del mal; la venida del Anticristo y la Bestia aparecen en el capítulo 13 del Apocalipsis; en el Tarot, este número hace referencia a la muerte, y en la Última Cena de Jesucristo, luego de la cual fue crucificado, los discípulos eran trece. El día martes no se queda atrás. "Marte", según la mitología griega, es el Dios de la guerra, por lo cual el día martes está regido por el planeta rojo, el de la destrucción, la sangre y la violencia. Además, la leyenda dice que un día martes 13 se produjo la confusión de lenguas en la Torre de Babel... Razones sobran si se quiere pensar que el martes 13 es un día de desgracias y mala suerte. Eso sí, las connotaciones negativas que se le dan al martes 13 no tienen fundamentos científicos ni religiosos, por lo cual debes tener muy claro que sólo se trata de un mito. Incluso hay mucha gente que lo ha tomado al revés, por lo cual dentro de sus creencias, lo consideran como un día de buena suerte. Tanto así, que durante ese día muchos apuestan por ese número en los juegos de azar. Pero ojo, que estas creencias también se aplican cuando el calendario marca el viernes 13, ya que la tradición anglosajona considera el día viernes como día de mal por ser el día en que Cristo fue crucificado... y si se le suman los trece discípulos... Además, la unión del viernes y el 13 se popularizó como consecuencia de la serie de películas de terror "Viernes 13" ("Friday the 13th"). En otras palabras, la tradición anglosajona del viernes corresponden de a nuestro martes, aunque a estas alturas, existen personas que consideran ambos días "de mala suerte". La mala suerte y la historia La mala suerte asociada a este día se remonta a los griegos y al Dios Marte. Sin embargo, también viene de la mitología nórdica (celtas, druidas, normandos, vikingos) en la era pre - cristiana. Se cuenta que a un banquete en el Valhalla fueron invitados doce dioses. Loki, el espíritu de la pelea y el mal, llegó sin invitación con lo cual el número de los presentes llegó a 13. En la lucha que se produjo para expulsar a Loki, Balder, el favorito de las deidades, encontró la muerte. Esta fue una de las primeras referencias escritas sobre el "infortunio" relacionado con el trece. Desde Escandinavia, la superstición se difundió a través de Europa, hacia el sur y al comenzar la era cristiana ya estaba establecida en los países mediterráneos. Entonces, se dice que esta creencia fue reforzada con el episodio de la Última Cena. Y desde ese momento, invitar a trece personas a una cena significa buscar un desastre, lo que se cree hasta el día de hoy. ¡Imagínate!, en 1978 la revista británica "Gentlemen's Magazine" cito una estadística según la cual, como promedio, una de cada trece personas reunidas en una habitación moriría antes de un año. Y si se le quiere seguir buscando la "quinta pata al gato", hay muchos que toman en cuenta que las experiencias vitales del ser humano son 12, por lo cual una más, es decir, trece, significaría una anormalidad abominable. ¿Cuáles son estas experiencias vitales?... El yo, la posesión, la comunicación, el instinto, la creación, el servicio, la unión en pareja o en alianza; la sexualidad profunda, la trascendencia, espiritualidad o religiosidad; el poder; la proyección o los sueños y el dolor o la soledad. Además, y de acuerdo a la astrología, doce son las casas del universo astrológico, por lo cual una más rompe el modelo. Primero debemos diferenciar entre las fechas viernes 13 y martes 13, que por lo general generan confusión, creyendo que una de ellas es errada, o que incluso, ambas significan lo mismo. Nada de eso, sucede que el temor al viernes 13, tiene su origen en las culturas anglosajonas mientras que el martes 13, pertenecen a la cultura popular de países como España y Grecia. A esto se debe que en países de Latinoamérica tomemos la fecha del martes 13 como fecha fatídica y que Estados Unidos, por ejemplo, adopte el Viernes 13. Una muestra clara de todo esto es que cuando se presentó a afamada película de terror Friday the 13th (Viernes 13), tuvo, para su estreno en Latinoamérica y España, que cambiársele el título por Martes 13, debido como hemos dicho a la diferencia de pareceres sobre este día específico.

Los últimos días de los caballeros de Cristo

Los estudiosos de las supersticiones, indican que el temor al viernes 13, se debe principalmente a un hecho histórico en concreto, un evento que con el paso de los años continúa causando polémica por lo oculto de las circunstancias en fue envuelto.

trezidavomartiofobia es la palabra que describe la aversión a realizar cualquier actividad que rompa la rutina durante un martes 13… mientras que algunos encienden velas, para otros es un día común y corriente. lo cierto es que un martes 13 no es un día cualquiera, sino que se supone como de mala influencia. Cuentas los maestros de la kabalah que fue justamente un martes 13 cuando la confusión de lenguas en la antigua babel. Incluso, al igual que los pueblos nórdicos, consideran que existen 13 espíritus malignos. El cristianismo también aportó lo suyo. Por ejemplo, es en el capítulo 13 del apocalipsis donde se habla del anticristo. Incluso fueron 13 los comensales de la última cena de Jesús de Nazaret. Por esta razón, los países de origen protestante atribuyen mala onda al viernes 13 y no al martes. El martes, ni te cases ni te embarques… El dicho no es en vano. Era una costumbre casarse por civil los días martes y por iglesia los sábados. Como muchos matrimonios resultó un verdadero desastre, la gente se lo atribuyó al día del civil. Pareciera que esta popular creencia proviene desde tiempos anteriores a la edad media porque hasta los griegos, con toda su cultura, aceptaron que el día martes, regido por el dios de la guerra, tenía connotaciones destructivas y hasta violentas. De la misma manera los egipcios… sin ir más lejos, la carta número 13 del tarot está referida a la muerte. Todo suma… Los caldeos aportaron lo suyo también: según la astrología son doce las casas y los signos, es decir, que +1 sería el desequilibrio. algo similar creían los hindúes quienes consideraban que las experiencias vitales del ser humano eran 1- El yo 2- la posesión 3- el dolor 4- el instinto 5- la creación 6- el servicio 7- la unión en pareja 8- la sexualidad profunda 9- espiritualidad 10- el poder 11- la proyección 12- la comunicación.

Según los registros históricos, un viernes 13 de octubre de 1307, bajo las órdenes del Rey Felipe IV de Francia, un grupo de los llamados Caballeros Templarios, fue capturado y llevado a la Santa Inquisición para ser juzgado y condenado por diversos crímenes en contra de la cristiandad.

No se sabe bien si la decisión del rey francés, se debió a una decisión meramente religiosa debido a los rumores que se tejían en torno a esta orden religiosa (de quienes se decía protegían o custodiaban secretos íntimos de la Iglesia como el Santo Grial), o por meras cuestiones económicas.

En ese tiempo, los caballeros Templarios poseían una gran fortuna, eran los principales prestamistas y acreedores en muchas regiones de Europa, en especial de Francia. Es más, se dice que el propio Felipe IV, tenía una gran deuda con esta orden y que por ello decidió capturarlos y acusarlos ante el Vaticano por diversos cargos, entre ellos el de herejía, sodomía y de orinar y escupir en la cruz.

Los templarios al ser capturados fueron condenados a la hoguera, ante la anuencia del Papa Clemente V, de quienes muchos culpan de no haber llevado un proceso justo.

Al parecer, una muestra clara de la trascendencia de este grupo religioso es sin lugar a dudas, la sensación que dejó en gran parte de Europa la fecha de su captura que propició luego su sentencia y eliminación. Haciendo así que el día viernes 13, fuera más que la fecha de un evento histórico específico, para ser un símbolo del terror y la mala fortuna.

Hay mucha gente con fobia a este día, que no viaja a ningún lado por superstición. La fobia a este día se llama Trezidavomartiofobia o Triscaidecafobia.

El número trece desde la antigüedad fue considerado como de mal augurio ya que en la Última Cena, trece eran los comensales; la Cábala enumera a 13 espíritus malignos; en el Apocalipsis, su capítulo 13 corresponde al anticristo y a la bestia. EL MARTES 13 Y EL FIN DE LOS TEMAPLARIOS Los Templarios eran el ejército del Papa y significaban un importante centro de poder por su fuerza militar, su dominio estratégico en Europa, especialmente en Francia, y sobre todo por sus enormes riquezas, lo que les convierte en el sistema bancario más importante del mundo. Por eso un rey empeñado en afirmar su autoridad absoluta tenía que terminar con la Orden del Temple, y no por ejemplo con la del Hospital, que se comportaba y organizaba de un modo completamente distinto. Los "sepultureros" de los Caballeros del Temple fueron el Rey de Francia, Felipe IV "el Hermoso", el Papa Clemente V y los dominicos, orden muy experta en estas jugadas. La tónica del monarca francés fue un intento de absolutismo, para lo que le estorbaban los Templarios por su exención jurisdiccional y su poderío económico, que humillaba a un soberano lleno de deudas. Felipe IV Hasta el momento del proceso sólo se les achacaba su orgullo, vicio censurado hasta por los pontífices romanos que en la persona de Nicolás IV quiso unirlos a los Hospitalarios "para moderar su soberbia". Felipe IV se aprovechó de esta decantada actitud y pidió al Papado que los humillara, diciéndole que no convenía al pontificado una Orden sin control, por su excesivo poder y el peligro de una rebelión. Quién mejor ayudó al monarca fue Esquino Floriano, delincuente habitual que decía haber sido confidente de un templario en las mazmorras de Tolosa y que se proclamaba conocedor de los vicios de la Orden. Otros dicen que era un templario expulsado, sin que hayan trascendido los motivos. El caso es que el rey acogió con agrado aquel costal de infundios que, vertidos en los dóciles oídos de Clemente V, consiguieron que ordenase una inquisición contra los Caballeros del Temple. Floriano aseguraba que al ingresar en la Orden sus miembros renegaban del Salvador, pisoteando y escupiendo la cruz. Que en compensación de su celibato se les permitía la sodomía, pecado que los maestres absolvían. Que adoraban ídolos y que sus sacerdotes omitían intencionadamente en la misa las palabras de la consagración, etc. Los intentos del francés comenzaron en Lyon, en 1305, con motivo de la coronación del arzobispo de Burdeos, Beltrán de Got, que pasaría a llamarse Clemente V. El nuevo Papa no dio impotancia al asunto, preocupado por el problema de Palestina, ocupada por los árabes, para cuya solución necesitaba de los Templarios. En 1307, Jacobo de Molay, último maestre del Temple, secundando los deseos papales de Cruzada, llegó a Francia para reclutar tropas y abastecerse de vituallas. A su paso por el país escuchó las calumnias propaladas contra su Orden y acudió ante el Papa solicitando un examen formal para comprobar la falsedad de tan burdas calumnias. Accedió Clemente V a sus deseos y así se lo comunicó al monarca francés por carta del 24 de agosto de 1307. Felipe IV, dispuesto a apoderarse de los bienes del Temple, y aconsejado por su ministro Guillermo de Nogaret, decidió adelantarse. El 12 de octubre de 1307, a la salida de los funerales de la condesa de Valois, el maestre Molay y su séquito fueron arrestados y encarcelados, lo mismo que todos los Templarios franceses, y confiscados sus bienes bajo pretexto de la inquisición. Jacobo de Molay Para mitigar el escándalo y consternación que produjo el hecho, el Rey publicó un manifiesto redactado por Nogaret en el que se recogían todas las injurias, ignominias y abominaciones imaginables contra la Orden, involucrando al Papa en el acto. Cuando éste se enteró de la detención y del proceso, reprendió al monarca y envió dos cardenales, Berenguer de Frédol y Esteban de Suisy, para reclamar las personas y bienes de los encausados. Los purpurados, que debían sus cargos al monarca francés, consiguieron convencer a Clemente V de la buena fe real y enconar su ánimo contra los procesados. Felipe IV consiguió la facultad de juzgar a los miembros franceses de la Orden del Temple y administrar sus bienes. Por medio de la tortura, la Inquisición obtuvo las declaraciones que deseaba, pero estas confesiones fueron revocadas por los acusados en la hora de su muerte en el suplicio, lo cual echa por tierra su probatoriedad. Sin embargo las confesiones obtenidas convencieron al venal Clemente V, quién ordenó un proceso en todo el mundo. Sin embargo se alzaron tantas voces de protesta, que el pontífice, por la bula Faciens misericordiam, del 12 de agosto de 1308, mandó formar comisiones diocesanas en toda la Cristiandad presididas por el obispo, dos canónigos y dos parejas de dominicos y franciscanos, para escuchar a los Templarios que desearan defender su Orden. Las comparecencias debían dar comienzo el 12 de abril de 1309, en París, aunque tardaron varios meses en comenzar, hasta el 22 de noviembre de ese mismo año. La ausencia de torturas y un encarcelamiento más propio de religiosos, provocó que una tras otra todas las acusaciones fueran desmentidas por los caballeros sometidos a interrogatorio, pues las retracciones nacían de la reflexión y no del miedo, lo que comenzó a poner a las gentes a su favor. Pero Felipe IV y sus compinches no podían permitir esa situación, por eso recurrieron a todas sus influencias, para que se organizase con la mayor urgencia un concilio ecuménico de Sens. Lo consiguieron en cinco meses, y fue anunciado por el Papa en la bula Regnan in coelis, la celebración de un concilio en Sens, donde se trataría el problema de los Templarios. Se inició en Abril de 1310, pero días más tarde empezaron a ser llevados a la hoguera cincuenta y cuatro templarios en las proximidades del convento de Saint-Antoine, por orden del monarca de Francia. Los inocentes fueron llevados a la muerte más atroz sobre unas pilas de leños, elegidos para que ardieran lentamente. De esta forma el suplicio resultó más inhumano. Testigos de este crimen múltiple dejaron escrito que las víctimas murieron proclamando su inocencia, reconociendo la injusticia que se cometía con su Orden y, por último, se pusieron en manos de Dios. Templarios en la hoguera Además, siguieron quemándose a templarios por distintos puntos de Francia, sin esperar a que se dictaran sentencias definitivas. Unas veces eran los obispos los que firmaban las órdenes, y otras el inquisidor general Guillermo de París, fiel servidor de Felipe el Hermoso. ¿Por qué se dejaron apresar los miembros de la más formidable fuerza militar del mundo occidental? Una de las razones fue sin duda la avanzada edad de la mayoría de los Templarios que vivían en Francia. Después de servir un tiempo en Oriente, muchos habían regresado a Europa para ocupar puestos en la administración. Las caballeros más jóvenes habían sido enviados a Chipre, y en 1307, más del setenta por ciento de la fuerza templaria había sido reclutada en los últimos siete años. En Chipre se preparaban para la acción militar: habían peleado con los sarracenos por Tortosa y esperaban una invasión de la isla por parte de los mamelucos. En el Concilio de Vienne, entre el 16 de octubre de 1311, y el 3 de abril de 1312 el Papa anunció la supresión del Temple. Los teólogos del concilio eran casi todos franciscanos y dominicos, y ambas órdenes se distinguían por su animosidad y envidia contra los acusados. Antes, los secuaces del rey francés habían recurrido de nuevo a las torturas y nuevamente afloraron las confesiones de adoración demoníaca, prácticas sodomitas y de otros pecados demenciales. La pantomima se había preparado meticulosamente, con ensayo previo incluido y no parecía que nada pudiera fallar a la hora de llevarse a cabo ante el público. Sin embargo, los primeros acusados que se presentaron ante el tribunal defendieron al Temple y amenazaron con poseer un ejército de dos mil Templarios escondido y listo para liberarles, pero ningún ataque se produjo, y por ello los siguientes meses, como nadie se ponía de acuerdo para escoger a los defensores de los Templarios (Jacobo de Molay renunció a ello por ser analfabeto) se parecieron más al teatro que deseaban los detractores de la Orden. A puerta cerrada, los "actores" representaban los papeles que se les habían asignado, sin despertar ninguna emoción. La bula de supresión, Vox in excelso, se firmó el 22 de marzo y se leyó el 3 de abril públicamente. Por la bula Ad providam, el 2 de mayo de 1312, Clemente V otorgó los bienes de la extinta orden a los caballeros de San Juan de Jerusalén, es decir los Hospitalarios, pero no pudo evitar la depredación por parte de Felipe el Hermoso, quien no sólo no devolvió el dinero que debía al Temple, alegando que cánones prohibían pagar deudas a los herejes, sino que se presentó cínicamente como acreedor de grandes sumas, por lo que los Sanjuanistas hubieron de entregarle 200.000 libras tornesas. El día 6 de ese mes, el Papa dictó bulas para que los "reconciliados y arrepentidos" serían confinados en monasterios y condenados a cadena perpetua. A los cuatro máximos dirigentes del Temple se les reservaba otro juicio más severo, que se celebró el 18 de marzo de 1314. Clemente V En esa fecha, fueron colocados Jacobo de Molay (maestre) Godofredo de Charney (maestre en Normandía), Hugo de Peraud (visitador de Francia) y Godofredo de Goneville (maestre de Aquitania) encima de un patíbulo alzado delante de Notre-Dame, donde se les comunicó la pena de cadena perpetua. Pero cuando estaba dando comienzo la ceremonia, y mientras los delegados pontificios leían los crímenes y herejías, los máximos representantes de la Orden, los cuales ya llevaban siete años en prisión, se adelantaron para dirigirse abiertamente a las gentes de París, y fue Jacobo de Molay el que exclamó: "¡Nos consideramos culpables, pero no de los delitos que se nos imputan, sino de nuestra cobardía al haber cometido la infamia de traicionar al Temple por salvar nuestras miserables vidas!" Así habló el último maestre del Temple, con voz alta y firme, ante los cardenales, frente a los representantes del rey y delante de las gentes. Los "arrepentidos" habían dado un vuelco total a la situación. Todo París no hablaba de otra cosa y se había provocado un escándalo que no podía ser tolerado. Incluso se temió el estallido de un motín. Aquel mismo día, con la puesta de sol, se alzó una enorme pira en un islote del Sena, denominado Isla de los Judíos, donde los cuatro dirigentes fueron llevados a la hoguera. Según se cuenta, antes de ser consumido por las llamas, Jacobo de Molay convocó al Rey y al Papa ante el tribunal de Dios para antes de que transcurriera un año, con las palabras "Dios conoce que se nos ha traído al umbral de la muerte con gran injusticia. No tardará en venir una inmensa calamidad para aquellos que nos han condenado sin respetar la auténtica justicia. Dios se encargará de tomar represalias por nuestra muerte. Yo pereceré con esta seguridad". Casualidad o no, la verdad es que antes de un año, tal y como aseguró el maestre templario antes de morir, fallecieron tanto Felipe IV como Clemente V. El primero que falleció fue el Papa, a los 37 días. Ya estaba enfermo, pero una noche fue presa de "un dolor insufrible que le mordía el vientre". Sus galenos comunicaron que había muerto "a merced de unos horribles sufrimientos". El rey francés murió el 29 de noviembre, al chocar con la rama de un árbol mientras montaba a caballo por el bosque de Fontainebleau. El golpe fue tan grave que el monarca pereció de una parálisis general, con gran padecimiento hasta su minuto final. ¿Se había cumplido la amenaza de De Molay? Lo cierto es que de esta forma, los Templarios salieron de la Historia y entraron en la Leyenda. Desde el punto de vista de las acusaciones y los procesos montados contra ellos por los consejeros del rey de Francia, los Templarios son completamente inocentes. Los procesos son nulos de pleno derecho, alevosamente parciales, incluso aquellos que prescindieron de la tortura. Pero históricamente, la degradación sufrida por su adicción al dinero, al poder y a la política, los condena irremediablemente como culpables. No por haber traicionado a la Iglesia o a la Monarquía, sino por haberse traicionado a ellos mismos, a sus ideales y a sus orígenes

FILOSOFIA DEL SIGLO XXI

Algunos dicen que todo hombre es filósofo por naturaleza. Y, ciertamente, todos tenemos nuestras propias opiniones sobre los grandes temas filosóficos: como el tema de Dios, el origen del universo, el destino humano, etc. Sin embargo, no toda persona es filósofo profesional: porque no sabe, seguramente, justificar acabadamente esas opiniones suyas, ni contrastarlas cabalmente con otras parecidas o distintas. Sucede, sí, que todo hombre tiene que ver con la verdad, tanto en su dimensión teórica, presente en la educación, la literatura, los medios de comunicación, etc.; como en su dimensión práctica: a la hora de escoger, de decidir, de proyectar la propia vida, y demás. Pero esto ocurre de la misma manera que todo hombre tiene que ver con la bondad, o con la belleza, por ejemplo; y no por eso decimos que todo hombre sea justo o artista por naturaleza. Los artistas son quienes se dedican profesionalmente a cultivar esa dimensión de la persona que tiene que ver con la belleza: digamos, la sensibilidad estética, o la capacidad creativa. Parejamente los filósofos nos dedicamos profesionalmente a cultivar esa dimensión personal que nos pone en contacto con la verdad: sea la inteligencia o, más en general, el conocimiento.

Por otro lado, el ejercicio profesional de la filosofía es, hoy en día, muy restringido, casi privado; acontece, básicamente, en las universidades. Además, y en esta línea de consideraciones, suele decirse que el filósofo es persona solitaria, encerrada en sus propios pensamientos. Pero, igual que ocurre con los artistas, cabe sospechar que no obstante tiene su influjo en la sociedad: quizás marcando pautas de opinión, en la medida de sus posibilidades; o descubriendo en la sensibilidad del hombre contemporáneo sus intereses teóricos, sus dudas y problemas, para las que intenta arbitrar soluciones o anticipar consecuencias. El filósofo vive en el mundo, y en contacto con sus semejantes; e intenta elevar a concepto, pensar y entender, cuanto a su alrededor ocurre; y desarrolla la filosofía, o la extiende, o la formula en nuevas versiones que sintonizan con el entorno y la situación en los que vive.

La filosofía en la segunda mitad del siglo XX

Y como estamos empezando un nuevo siglo, parece ser la ocasión oportuna para hacer un balance del pasado, y ver en qué situación nos encontramos: a qué punto ha llegado, y en qué momento está la filosofía. Podríamos señalar las siguientes notas:

- en el siglo veinte ha habido un alto desarrollo de esa parte de la filosofía que es la lógica. Desde el neopositivismo lógico del círculo de Viena, hasta la filosofía analítica predominante en el contexto anglosajón (el Reino Unido y USA), la lógica del siglo pasado se ha desarrollado y especializado muchísimo, incluso hasta alcanzar una cierta autonomía respecto de la propia filosofía. También hay que tener en cuenta que en ese siglo se ha desarrollado mucho la informática y la alta tecnología, y eso ha obligado a idear sistemas de procesamiento de información con unas estructuras lógicas muy complejas.

- en segundo lugar, en el siglo veinte se ha desarrollado también mucho la filosofía práctica. La escuela de Frankfurt en Alemania, la teoría de la acción en el ámbito sajón, todo el pensamiento marxista que pervivió hasta la caída del muro de Berlín, y demás, han desarrollado mucho la reflexión sobre los temas morales, sociales y políticos. La declaración de los derechos humanos, la extensión y reconocimiento de la democracia como forma de gobierno de los pueblos, y nuevos fenómenos sociales como la potenciación del papel público de las mujeres, las migraciones contemporáneas, etc. han proporcionado a su vez cierta solidez y nuevos problemas a la temática de la filosofía política, que se está constituyendo también en un cuerpo un tanto autónomo de la filosofía teorética.

- en tercer lugar, el racionalismo e idealismo que caracterizó la filosofía moderna, en los que el pensamiento se dedicó a pensarse a sí mismo, han tenido unas secuelas de cierta importancia en el siglo veinte, principalmente la fenomenología y la hermenéutica. Los pensadores más reconocidos en este campo son Husserl y Heidegger. Seguramente el primero es el autor más leído e influyente del siglo; y el segundo es posiblemente el metafísico más reconocido de la filosofía contemporánea. Pero sus planteamientos, especialmente en la segunda mitad de siglo, nos han parecido insuficientes, o necesitados de alguna puntualización.

- porque, finalmente, el siglo veinte en su conjunto ha sido para la filosofía un período inestable, de crisis, de búsqueda de nuevas formas de pensar, como el existencialismo o el estructuralismo, y, en particular en la segunda mitad de siglo, de crítica de la racionalidad moderna, a la que se juzga demasiado teoretizante o idealista: apartada de la vida real y concreta de los hombres, tan aceleradamente cambiante en ese siglo. La apelación a Nietzsche ha sido frecuente en este contexto. Y en esta línea han aparecido movimientos que han terminado por ser irracionalistas, como la postfenomenología francesa, la filosofía de la diferencia, el pensamiento débil italiano, etc. Paralelamente, el ateísmo y el relativismo cultural imperantes ofrecen cierta base social a estos movimientos de crisis de la razón.

Precisamente en este ámbito voy a hablar aquí de dos pensadores muy heterogéneos entre sí, pero que comparten la denuncia de ese abuso del pensar teoretizante ejercido en la filosofía moderna. Y voy a aludir a ellos porque se distinguen del resto de los críticos de la razón que han aparecido en la segunda mitad del siglo veinte, en su carácter positivo: porque ofrecen una alternativa esperanzadora para la filosofía, en lugar de hablar de su ocaso, de la muerte de los grandes relatos, o del fin de la teoría y hasta de la historia.

Leonardo Polo

Leonardo Polo es un filósofo madrileño (1926-) que ha desarrollado su actividad docente principalmente en la universidad de Navarra y en numerosos periplos por distintas universidades iberoamericanas. En 1964 presentó a la comunidad filosófica nacional (El acceso al ser) su filosofema central: el límite mental. La mente humana tiene una limitación constitutiva que el ejercicio del pensamiento no hace sino consagrar. En cambio, si se detecta adecuadamente, cabe una metodología filosófica consistente en abandonar el límite mental. Dicho abandono es hacedero de cuatro maneras, que abocan a una mejor comprensión de la temática filosófica radical, a saber: la esencia y el ser del universo, y la esencia y el ser de las personas humanas.

A partir de esa intuición primeriza, Polo ha consagrado su larga carrera de investigación filosófica a precisar el alcance de su nueva metodología y al desarrollo de la filosofía que se logra más allá del límite mental. Su trabajo ha supuesto, en resumen, los siguientes logros:

- una reivindicación del saber humano en su forma habitual. No es la teoría, ni la ciencia, el modelo máximo de la sabiduría humana, sino la experiencia. Y así, tal y como sucede con los saberes prácticos, que son artesanales, algo así ocurre también con los saberes teóricos: que son susceptibles de una experiencia intelectual, de acuerdo con la cual alcanzamos a saber más y mejor que con el objetivismo de la teoría científica y su metodología exclusivamente analítica.

- una reposición de la metafísica, estrictamente como saber de principios, de los primeros principios, y de causas. Cuya defensa no entra en colisión con la libertad y autonomía del hombre, porque, según Polo, la metafísica y la antropología son saberes distintos y heterogéneos, aunque compatibles; y lo son porque el mundo y el hombre son a su vez seres distintos, realidades con distinto modo de existir, aunque coexistan.

- Y, sobre todo, una nueva formulación, trascendental, de la antropología, que considera a la libertad como un radical de la existencia humana, abierta al conocer y al amar. Con ella, en mi opinión, se da cauce adecuado a la pretensión moderna de independencia y autonomía, a la elevación del ser personal, pero sin apartar al hombre de la realidad: del mundo en el que habita, de los demás con quienes convive, y de Dios con quien principalmente coexiste.

Emmanuel Levinas

Por su parte Levinas (1906-1995) es un pensador ruso-francés y judío, que padeció los rigores de la revolución soviética y de las guerras mundiales, pasando cinco años de cautiverio en los campos de concentración de la Alemania nazi. Y en su filosofía denunció también algo olvidado por el exceso teoretizante de la tradición filosófica occidental, centrada en sí misma: el otro, los otros y lo otro. El subjetivismo moderno, y el de la filosofía toda, es, para Levinas, algo egocéntrico. Por eso pretendió contestar al pensamiento contemporáneo, de Husserl y Heidegger principalmente, con una antropología que considerara al hombre como constituído desde fuera: por los demás, y para ellos; no autónomo e independiente, sino abierto pasivamente al influjo externo: de los demás, y de todo lo otro que no es el yo. Es su propuesta de Totalidad e infinito (1961), su primera gran obra filosófica. Así alcanzamos una visión del hombre un tanto distinta a la del subjetivismo moderno: como ser mortal, sexuado y genealógico.

Pero, no satisfecho con esta antropología, Levinas dedicó su segunda gran obra filosófica, De otro modo que ser o más allá de la esencia (1974), a sostener el primado de la ética en la filosofía. Una ética de la responsabilidad y el testimonio, basada en el bien de que el hombre es capaz más que en su modo de ser; y que aspira a dar gloria a Dios, un Dios inasible por el hombre y trascendente. El inmanentismo de la teoría debe dejar paso al predominio de la práctica, y a la entrega generosa a los demás. Los filósofos oficiales, Heidegger en concreto, se habían olvidado de Levinas cuando cayó prisionero, y de todos los judíos; pero deben recordar que los demás son más importantes que los propios pensamientos y teorías.
La filosofía de Levinas es un poco extremosa, pues reclama el completo olvido de sí y la generosidad enteramente altruista. Así es la ética anterior y más allá del primado de la razón. La antropología trascendental poliana, también alcanzada más allá del límite del pensamiento, es quizás más ajustada a la índole del espíritu humano, un espíritu capaz de tener y no sólo de dar. Pero ambas son propuestas para el hombre del siglo veintiuno, al que le urge comprenderse, y está quizás ya cansado de un pensar demasiado enredado en sí mismo o limitado a cuestionar el alcance de sus logros.

Los Blogs Aplicados al Aula

Los Blogs Aplicados al Aula

En la era de la revolución informática y la globalización que venimos experimentando se hace necesario que los Blogs ingresen a las aulas para permitir que nuestros estudiantes lo aplique con fines educativos y desarrollen sus capacidades y creatividad permitiendo fusionar tecnología y educación se que se vienes realizando atravez del plan Huáscar y otros parecidos pero cuántos de estos planes hacen uso de los blogs ,existen las aulas de innovaciones eso es acertado pero sería bueno que cada estudiante tuviera su blogs así también lo hicieran los maestros ya que esto no se hace. es tiempo que los distinguidos y brillantes educadores los aplique cada uno a su manera y estilo, esto permitiría desarrollas el buen habito de escribir y leer de una manera más atrayente y motivadora tanto en los alumnnos y maestros ya que actualmente esta modalidad de uso de la internet es un tanto escasa .

Esa sería una manera como motivaríamos al estudiante a leer y redactar sus inéditos artículos de temas diversos por ejemplo en historia , matemáticas.comunicación,siempre guiados por la acertada visión de los profesores que son los vehículos de formación de las jóvenes mentes Peruana, ya que me atrevo a decir que el 99 por cientos de los estudiantes pertenece a alguna de las variadas redes sociales desde las más populares como Hifive,Myspace,Facebook.La coctelera,Blogger,Mula en fin cientos de ellas ,bueno pues usemos pues esta afición de los jóvenes por la tecnología informática en favor de la Educación .

Si por ejemplo cada alumno tuviera un blog por cada área por obligación debería realizar un artículo por clase dada en clase y con nota el docente revisaría y aplicaría su respectiva nota, este artículo tendría que ser inédito y usando su propio vocabulario.

Por allí no falta alguien que diga el estudiante copiara y pegara que mi experiencia me dice que los maestros sabemos cuando un estudiante escribe y cuando solamente copia y pega ,es curioso esta propuesta la aplico con un grupo de estudiantes y fijasen los resultados son alentadores muchos de los que escriben este tipo de artículos se han dado cuenta que tienen talentos o inclinaciones por escribir y me dicen que ellos no lo sabían, esto demuestra que si es factibles y muchos de estos estudiante tienen sus propias páginas web algunos de futbol,moda,música ,habbon ,en fin muchas cosas.

es hora que todos los maestros en forma planificada apliquemos esta herramienta en el aula que no es nada nuevo pero en qué medida se aplican en nuestra realidad Peruana o regional por ello propongo que el maestro que se vea comprometido con su vocación aplique esta herramienta en sus clases diarias con sus estudiantes. esta lanzada la propuesta se que está en fase de experimentación por ello se la dejo para que cada ingenioso y astuto maestro la diversifique a su propia realidad educativa institucional ,por otro lado de los cientos de colegios(estatales) que tenemos en nuestra región cuantos cuentan con su propia página web o blog no necesariamente pagado si no gratuita. Por que las apafas no pagan anualmente una página web para sus instituciones educativas es que solo las apafas están para criticar y juzgar a los directores y maestros (en la mayoría de casos) pues hablemos con nuestras autoridades educativas y digámosle lo importante de la web site para nuestras instituciones y la educación de nuestros alumnos.

Empecemos sensibilizando a nuestros padres desde las aulas en nuestras asambleas de padres, en las aperturas del año escolar en cada ocasión que el calendario escolar lo permita, donde esta los docentes de las aulas de innovación ellos son los llamados a liderar esta mini cruzada esta idea no es la panacea. Pero amigo maestros iniciemos algo en pro de nuestra gran vocación que nos impulso a escoger esta hermosa carrera recuerda todo es perfectible, siempre habrá un pero como sabemos en el Perú por tradición existen opositores o retactores pero algo hay que hacer, maestro involúcrate .sabes tú que siempre eres un agente de cambio en la sociedad Peruana

Los geniales Mochicas

En la costa norte del Perú se desarrollo una de las culturas mas notables que el mundo haya conocido sus testimonio refleja la grandeza que esta civilización logro en el pasado testimonio de estos logros son los reciente descubrimiento realizados en el presente siglo XX por parte de los estudiosos del pasado desde la época de tello y max uhler hasta las recientes investigaciones de alva .

Uno de los más importantes desarrollos de los estudios sobre la cultura Mochica en los últimos diez años es la cada vez más clara división entre una esfera sur y una esfera norte geográficamente separadas por la Pampa de Paiján. En estas dos áreas de la costa norte peruana entidades políticas de diferente grado de complejidad se desarrollaron entre los años 100 y 750 d.C. La adscripción de todos los Mochicas a una sola entidad política parece derivar de una falta de análisis de variaciones regionales en todos los aspectos de la cultura material, del énfasis de los estudios arqueológicos desde principios de siglo en el área de los valles de Moche y Chicama, centro de la esfera Mochica del sur, y de la escasez de colecciones comparativas de Mochica del norte. Los Mochicas del sur parecen haber sido un estado unificado que se embarco en un proceso de expansión hacia el sur durante las fases III y IV. Aun cuando los Mochicas del norte y sur siguieron diferentes líneas de desarrollo todas compartieron estrategias económicas, organizaciones sociales y prácticas y creencias ideológicas. En este artículo presentamos las evidencias disponibles para postular la división e interpretamos las circunstancias históricas y ecológicas que generaron las diferentes sendas de desarrollo.

Introducción

En los últimos años la arqueología de la costa norte del Perú, y particularmente la arqueología Mochica, han experimentado un inusitado desarrollo, especialmente a partir del descubrimiento y excavación de las tumbas reales de Sipán en 1987. El renovado interés que existe en el fenómeno Mochica se puede ver en la gran cantidad de investigaciones que hoy se llevan a cabo (Aceda y Mujica 1994), y en el número de publicaciones sobre diversos aspectos de este pueblo que aparecen cada año. Este desarrollo no está basado sólo en recientes descubrimientos, sino que es el resultado del aporte de una larga tradición de investigadores que comenzó con Max Uhle y Rafael Larco, y ha continuado con la contribución de un gran número de peruanos y extranjeros dedicados al estudio de esta sobresaliente sociedad.

Actualmente gran parte de las investigaciones sobre la cultura Mochica están dedicadas al estudio de tres grandes temas: la iconografía y la secuencia cerámica, y particularmente la estructura política regional. Una serie de recientes estudios están tratando de establecer cuántas regiones, entidades políticas o estados constituyeron el fenómeno Mochica. Tradicionalmente se aceptaba que los Mochicas fueron a lo largo de su historia un estado centralizado o una entidad política unificada y monolítica (Figura 1), controlada por una clase gobernante de sacerdotes guerreros desde una capital ubicada en las Huacas de Moche. Los Mochicas habrían difundido sus tradiciones a lo largo de un amplio territorio a través de un proceso de conquista militar. Esta concepción centralizada y expansiva está siendo cuestionada. Nuevos estudios arqueológicos sugieren que existirían contemporáneamente al menos dos grandes regiones Mochicas, una norte y otra sur, separadas por la Pampa de Paiján (Figura 2; Donnan 1990, n.d., Donan y Cok 1986).

Paralelamente se están reexaminando las peculiaridades del desarrollo de las manifestaciones culturales del fenómeno Mochica en diversas regiones, especialmente en cuanto a su secuencia cerámica. La secuencia cerámica Mochica de cinco fases, planteada por Lacro en 1948 y confirmada en numerosos estudios de colecciones y trabajos arqueológicos, si bien útil para explicar la evolución de la cerámica Mochica en la región sur (en adelante Mochica-Sur), aparentemente no tienen la misma utilidad en la región norteña del fenómeno Mochica (en adelante Mochica-Norte).

Nuevos descubrimientos y nuevas líneas de investigación han llevado a cuestionar la existencia de un estado Mochica único y unificado, y de una sola secuencia cerámica, pero a la vez han reafirmado la uniformidad de "lo Mochica" como entidad cultural. Es cada vez más claro que los Mochicas de diversas regiones compartieron a lo largo de su historia una serie de elementos en común, los cuales evitaron que las diferentes entidades políticas seconvirtieran en entidades culturales independientes.

Cuando pensamos en los Mochicas nos imaginamos una sociedad cohesionada, que compartía un ecosistema definido por los valles costeños de Piura a Nepeña (Donan 1978) y que estaba expuesta a ciclos de Niños y sequías. Es muy probable que los Mochicas hablaran una misma lengua, emparentada con la lengua Muchik (Carrera [1644] 1939); participaran en ceremonias muy semejantes, como la Ceremonia del Sacrificio (Alva y Donan 1993) y rindieran culto a los mismos dioses, especialmente Aia Paec (Lacro 1948, Castillo 1989). Una compleja jerarquización de la sociedad fue común a todas las entidades políticas Mochicas (Lacro 1938, 1939), mostrándose la posición de los individuos en todos los aspectos de la vida cotidiana; desde sus ropajes y joyería, sus armas y literas, los portadores y sirvientes que tenían, hasta su porte y musculatura que dependía, al fin y al cabo, de su dieta. Luego de su muerte cada individuo recibía un tratamiento funerario que reflejaba su posición en la sociedad a través del tipo y tamaño de su tumba y de los objetos depositados como ofrendas en ella (Castillo y Donan 1994, Donan n.d., Donan y Mackey 1978). Sabemos también que los señores Mochicas contaron con artesanos de gran experiencia, capaces de enroscar minúsculas laminas de oro y hacerlas parecer hilos (Alva y Donan 1993: Fig. 185), o de decorar ceramios y paredes con detallados diseños que mostraban ceremonias y rituales, así como animales silvestres y monstruos sobrenaturales (Uceda, et. al. 1994; Bonavia 1985; PACEB 1994). También construyeron algunos de los templos y residencias más suntuosas que se hayan visto en los Andes (Hass 1985). Si bien estos elementos nos hablan de una sociedad compleja y jerarquizada, son las semejanzas estilísticas de los artefactos producidos en diversas regiones y bajo distintas administraciones las que nos indican una tradición compartida y una fuerte interacción entre los Mochicas de diversas regiones.

Primera parte: una sola cultura mochica

La idea que los Mochicas constituyeron una sola entidad política y cultural es el resultado de las peculiaridades de la evidencia arqueológica. Para explicar como se llegó a esta interpretación queremos plantear tres fases en que las evidencias fueron colectadas e interpretadas. En la primera fase se determinó que existía una sola cultura Mochica, diferente e independiente de otras culturas prehispánicas. Esta cultura había antecedido a la irrupción de elementos asociados con el Horizonte Medio y la cultura Chimú. Esta interpretación estuvo basada en la identificación en diferentes valles de la costa norte de un repertorio de artefactos, especialmente ceramios, muy semejantes en forma y decoración, y de una comparación de este estiloe con el de objetos obtenidos en otras regiones, especialmente en la costa central.

En la segunda fase se definió que los artefactos cerámicos producidos por los Mochicas habían evolucionado en todas las regiones influenciadas por esta cultura de acuerdo a una misma secuencia, configurada por Rafael Lacro en cinco fases estilísticas. Esta secuencia estuvo basada en un estudio sistemático de grandes colecciones de cerámica, especialmente la colección del Museo de Chiclín (hoy Museo Arqueológico Rafael Lacro H.), y de superposiciones de contextos funerarios de donde provenían los ceramios. Finalmente, en la tercera fase se definió el carácter político del fenómeno Mochica. La expansión de la cultura Mochica y la difusión de su cultura material habrían sido el resultado de una sola entidad política expansiva y militarista, que durante las fases tres y cuatro alcanzó a conquistar la región comprendida entre los valles de Lambayeque y Nepeña. Signo inequívoco de este proceso era la distribución de la cerámica Mochica, especialmente de la cerámica elaborada que representaba a las clases gobernantes de esta sociedad.

  • Una Sola Cultura

Las culturas precolombinas usualmente han sido definidas a través de conjuntos de objetos que comparten los mismos rasgos estilísticos, especialmente objetos cerámicos. Conjuntos de objetos con diferentes rasgos estilísticos representan diversas culturas, e interacciones entre estilos, por ejemplo cuando un estilos aparece influenciando a otro, se interpretan como interacciones entre diferentes entidades culturales. Una vez que el repertorio de rasgos ha sido definido, se estudia su distribución en el espacio para entender cuál fue el ámbito geográfico controlado o influenciado por una determinada cultura. Culturas arqueológicas son, por lo tanto, conjuntos de objetos distribuidos en el espacio, no de personas ni de las sociedades que las organizaron. El primer paso en la creación de una cultura prehispánica, entonces, es caracterizar un estilo cerámico, tanto a través del estudio de objetos en contexto, como de objetos en colecciones. Con la cultura Mochica la situación no fue diferente, y fue el peculiar origen de la muestra cerámica que se estudió lo que llevó a pensar amuchos investigadores, incluidos nosotros, que los Mochica habían sido una sola entidad cultural.

En el primer capítulo de la historia de los estudios sobre la cultura Mochica destacan tres personalidades: Max Uhle, investigador alemán que realizó las primeras excavaciones científicas en las Huacas del Sol y la Luna; Alfred Kroeber, uno de los pioneros de la antropología norteamericana que estudió en detalle las colecciones de Uhle; y particularmente Rafael Lacro, investigador peruano que dedicó su vida, y buena parte de sus recursos, al estudio de esta sociedad. Antes del trabajo de estos investigadores, si bien existían colecciones en el Perú y el extranjero que incluían piezas de esta tradición, la cultura Mochica no existía como entidad independiente. La primera tarea de estos investigadores fue, pues, aislar el fenómeno Mochica de otros fenómenos culturales, y ubicarlo en la secuencia de culturas del antiguo Perú.

Max Uhle, en sus excavaciones a principios de siglo en las Huacas de Moche, ubicó y excavó una serie de tumbas Mochicas, especialmente en las áreas definidas como sitios E y F al pie de la Huaca de la Luna (Uhle 1915, Kroeber 1925:213). Estas tumbas, lamentablemente nunca bien publicadas, contuvieron más de 680 piezas de cerámica estilísticamente muy consistentes. Muchas compartían la característica decoración pictórica en crema y ocre, y/o detallada decoración escultórica que permitían diferenciarlas fácilmente de otros estilos encontrados en el sitio, especialmente del ubicuo estilo Chimú, y del estilo Tiahuanaco encontrado por el mismo Uhle en Pachacamac en 1896 (1903). Uhle además determinó que este estilo era contemporáneo con la construcción de la Huaca de la Luna (Uhle 1915:105), por lo tanto los arquitectos de estas masivas estructuras pertenecían a la misma sociedad que había producido a los maestros artesanos que elaboraron esta fantástica cerámica.

Kroeber (1925), luego de un minucioso análisis de las colecciones de Uhle en la Universidad de California, Berkeley, caracterizó por primera vez el estilo, diferenciándolo de otros estilos encontrados en el sitio. La información estratigráfica recogida por Uhle permitía concluir que el nuevo estilo era anterior a los estilos Tiahuanaco y Chimú, por lo que Kroeber lo llama Proto-Chimú. El estilo caracterizado por Kroeber no era exclusividad de la colección de Uhle; piezas semejantes existían en otros Museos en Europa, los Estados Unidos y el Perú. Kroeber en su estudio comparó las colecciones recogidas por Uhle con colecciones existentes entonces en el American Museum of Natural History y el Peabody Museum. En estos museos Kroeber encontró ceramios con las mismas características estilísticas, confirmando que se trataba no de un fenómeno aislado, sino de un estilo consistente y difundido en la costa norte. Ahora bien, pequeñas diferencias existían entre algunos grupos de objetos, especialmente en sus formas y contenidos iconográficos, lo que hacía sospechar que existían variaciones, quizá debidas a factores cronológicos, en el estilo. Es decir que estas colecciones incluían objetos de diversas épocas. Esta sospecha no se comprobaría hasta que no se estableciera una secuencia para la cerámica Mochica.

En base a la procedencia de estas colecciones, y a informaciones recogidas durante sus propios viajes de investigación por la costa norte del Perú, Kroeber inició el estudio de la distribución espacial del estilo Proto-Chimú (Figura 3). Kroeber (1925:224-229) concluyó que el estilo Proto-Chimú "en realidad es característico sólo en [...] el área de Trujillo-Chimbote, ocurriendo infrecuentemente en las dos áreas adyacentes (Casma al sur, y Pacasmayo-Chepén al norte), y no apareciendo en lo absoluto en las dos áreas más norteñas (Lambayeque y Piura). Aún cuando estéticamente superior, Proto-Chimú permanece siendo un estilo local. Evidentemente existió durante un período de limitadas comunicaciones, probablemente de unidades políticas restringidas" (Kroeber 1925:228-229).

Las características estilísticas que Kroeber encontró en los materiales excavados por Uhle también estaban presentes en miles de piezas en colecciones existentes en el Perú, especialmente en la colección pionera que Víctor Lacro creara y que posteriormente fuera depositada en el Museo Nacional, y en la gigantesca colección que Rafael Lacro congregara en la Hacienda Chiclín. Estas semejanzas estilísticas confirmaban, como era de esperarse, la consistencia del estilo Proto-Chimú y su enorme frecuencia. Se requería en este momento de un amplio corpus de piezas cerámicas para pasar de una simple caracterización a una definición del estilo y la iconografía Mochica. Rafael Lacro, a través de excavaciones de cementerios en diversos valles de la costa norte entre Chicama y Santa (1945:30-41), y de la adquisición de colecciones menores, logró reunir la colección más grande y completa de cerámica Mochica que existe a la fecha. Fue en base al estudio de esta colección, proveniente en su inmensa mayoría de los valles de Chicama a Santa, que Lacro definió el estilo Mochica (1945:15, 1948).

El estudio de la cerámica Mochica emprendido por Lacro es radicalmente diferente al estudio de Kroeber. Kroeber analizó la cerámica Mochica solamente desde una perspectiva estilística, tratando de identificar elementos que permitieran fechar sitios y comprender la secuencia cultural de la costa norte. Kroeber estaba interesado en identificar culturas (entendidas como unidades estilísticas); Lacro estaba interesado en entender la mentalidad y la vida del hombre Mochica del pasado. Para Lacro la cerámica Mochica era primero un documento de la vida en el pasado, y sólo en segundo lugar una herramienta estilística o un instrumento cronológico. Es por esto que Lacro emprende y publica primero (1938, 1939, 1945) sus estudios interpretativos, donde describe al hombre Mochica y su sociedad, la religión y el arte, el gobierno y el culto a los muertos. Lacro entendía la totalidad de la producción cerámica Mochica como el resultado de un grupo de individuos compartiendo un mismo sistema cultural, un mismo idioma y una misma religión, y regidos por una misma élite y un mismo sistema político. No fue sino hasta 1946 y 1948 que Lacro publica su estudio de la secuencia estilística de la cerámica Mochica. Es por el énfasis en el individuo y no el estilo que Lacro denomina a este fenómeno con el gentilicio Mochica.

La acuciosidad y rigor del trabajo de Uhle, Kroeber y Lacro está fuera de duda. Lo que queda por discutir es sólo si la base de datos con que contaron estos investigadores era realmente representativa de la totalidad del fenómeno Mochica. Por lo temprano de estos estudios algunas omisiones son obvias. Kroeber, por ejemplo, afirma en 1925 que en el valle de Lambayeque las evidencias de la cultura Mochica "aún esperan ser descubiertas o por lo menos publicadas" (Kroeber 1925:228). Lacro, si bien menciona la presencia de cerámica Mochica en los valles de Piura a Casma, afirma en 1966 que en Lambayeque "es escasa la orfebrería Mochica y que tuvieron menor cantidad de oro a su disposición que los hombres de Lambayeque" (Lacro 1966b:97). Estas afirmaciones contrastan con la magnificencia de la tumba del Señor de Sipán, donde las asociaciones de los Mochicas con grandes cantidades de oro y con una fuerte presencia en el valle de Lambayeque quedan claramente confirmadas.

Es evidente, por ende, que tanto Kroeber como Lacro contaron para hacer sus observaciones con datos arqueológicos y colecciones de ceramios procedentes principalmente de los valles de Chicama, Moche, Virú, Chao, Santa y Nepeña. Piezas de estas regiones conformaban el grueso de la colección Lacro, y de las grandes colecciones del Museo Nacional de Lima, del Museo fur Volkerkunde en Berlín, del Museo del Hombre de París, etc. En base a estas colecciones es que se hicieron las primeras observaciones y caracterizaciones del estilo Mochica y de su secuencia cronológica. Los resultados fueron luego comparados y confirmados con otras colecciones provenientes de estas mismas áreas.

Lacro sabía de la existencia de algunos especímenes de cerámica Mochica en el valle de Lambayeque, al norte de la zona antes definida (Figura 1), pero por su reducido número los explicó en términos de "intercambio comercial y cultural entre los hombres de Lambayeque y los Mochicas. De allí que en Lambayeque, Pátapo, Pomalca y otros lugares encontremos sectores con tumbas correspondientes a Mochica III, IV y V." (Lacro 1966b:94). Kroeber, a su vez, menciona en su estudio de 1925 la existencia de 17 ceramios de estilo Mochica provenientes de Chepén, en el American Museum of Natural History (1925:225-226). Había evidencias de presencia Mochica al norte del área cultural Mochica, pero estas evidencias, por su baja incidencia y esporádica aparición indicaban una presencia de naturaleza.

En los años sesenta, con el descubrimiento de cerámica Mochica en Vicús, surge la primera posibilidad de contrastar el estilo Mochica definido a partir de evidencias de la región sur de la costa norte, con una muestra de origen totalmente distinto. Lacro encontró en las piezas provenientes de Vicús suficientes elementos en común con ceramios Mochicas de fases tempranas como para calificar a este nuevo grupo de objetos como una nueva manifestación del mismo fenómeno cultural. Lacro reconoció en estas piezas el uso de las mismas formas, especialmente el asa estribo, los mismos o semejantes motivos decorativos, la bicromía, el tamaño y el peso, etc. La procedencia de este nuevo conjunto de ceramios era, en síntesis, prueba fehaciente de que, incluso desde muy temprano, la cultura Mochica, había controlado un territorio aún más vasto del presupuesto. Las diferencias entre estos nuevos objetos y los ya conocidos para el período Mochica I en la secuancia cerámica de Rafael Lacro, no eran destacables (Lacro 1965, 1966a).

En síntesis, la consistencia y unidad de la cultura Mochica se definió a partir de las semejanzas de un enorme conjunto de ceramios provenientes tanto de colecciones y museos (Kroeber 1925, Lacro 1938, 1939), como especímenes excavados arqueológicamente (Bennet 1939, Lacro 1945, Kroeber 1925, Uhle 1915). Estas piezas demostraban una enorme consistencia estilística e iconográfica, que reflejaba la uniformidad cultural de la sociedad que las produjo. Ahora bien, esta consistencia estilística se debía a que los objetos estudiados, en gran medida, provenían de un área restringida, los valles de Chicama a Nepeña. Especímenes provenientes de los valles al norte del Chicama eran prácticamente inexistentes en estas colecciones, por lo que mal podían proporcionar evidencias de la diversidad del fenómeno cultural Mochica. La cultura Mochica descrita en la literatura es la cultura que se desarrolló en la región comprendida entre Chicama y Nepeña, es decir el Mochica-Sur. En este momento no era posible determinar si las conclusiones planteadas podían extenderse a la región norte, y hasta antes del descubrimiento de Vicús, esto era ser innecesario ya que el fenómeno Mochica parecía circunscribirse a la región sur de la costa norte.

  • Una misma secuencia

Lacro no sólo tuvo acceso a la colección más grande de cerámica Mochica, él mismo excavó un gran número piezas en tumbas, dandose cuenta de sus asociaciones y relaciones estratigráficas (Lacro 1945). Estas excavaciones le dieron acceso a conjuntos de objetos de indudable contemporaneidad y a superposiciones de tumbas que reflejaban secuencias cronológicas. En base a esta información de campo y al estudio minucioso de las características formales de la cerámica, Lacro pudo establecer cinco fases sucesivas a través de las cuales evolucionó la cerámica Mochica (Lacro 1948, Figuras 4 a 9). Esta secuencia describe en gran detalle la evolución de la cerámica decorativa Mochica, especialmente de las botellas de asa estribo, a través de un minucioso estudio de aspectos formales, técnicos y decorativos.

La cronología Mochica esbozada por Lacro a principios de los años cuarenta y finalmente publicada en 1948 sirvió de base para una serie de estudios de campo que se trazaron como meta entender la prehistoria de la costa norte. El primero de estos fue el Proyecto Virú, que a partir de 1946 realizo un estudio sistemático y multidisciplinario del valle del mismo nombre. Los miembros del Proyecto Virú tuvieron acceso a las ideas de Lacro en la famosa Mesa Redonda de Chiclín, el 7 y 8 de Agosto de 1946.

Las ideas de Lacro y Kroeber fueron de mucha importancia para los jóvenes investigadores del proyecto Virú, especialmente porque el reconocimiento y la caracterización de los estilos de la costa norte planteada por estos autores se vio confirmada en sus investigaciones. La ocupación Mochica de Virú, y la variante regional del estilo Mochica en esta zona, fue denominada Huancaco, por el centro administrativo Mochica del mismo nombre. Luego de un minucioso análisis y de comparaciones con fragmentería proveniente de otros valles, James Ford arriba a la conclusión que la cerámica Huancaco de Virú es la misma que la que Lacro denominaba Mochica en los valles de Moche y Chicama (Ford y Willey 1949). Las semejanzas eran tan grandes que Ford llega a afirmar que "si muchas de estas piezas no fueron hechas por los mismos artistas o de los mismos moldes, fueron producidas por lo menos por artistas entrenados en la misma escuela" (Ford y Willey 1949:66). Ford concuerda con Lacro en que la cerámica Mochica evoluciona en Moche y Chicama de un sustrato Salinar, mientras que en Virú predomina cerámica "principalmente en técnicas de decoración negativas" (Ford y Willey 1949:66). La cerámica Mochica llega a Virú, de acuerdo a Ford, como un estilo maduro y como resultado en un proceso abrupto que se interpreta como una conquista militar que abarca los valles de Virú, Chao, Santa y Nepeña. El impacto de la cerámica Mochica se deja sentir con mayor fuerza en la cerámica decorada, y en menor grado en la cerámica simple, que permanece usando las mismas formas y técnicas que en el período anterior.

Duncan Strong y Clifford Evans (1952), a cargo de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo por el proyecto, encontraron algunas diferencias entre la cerámica Mochica excavada por Uhle (Kroeber 1925) y Lacro (1945, 1948) y la cerámica de estilo Huancaco que apareció en Huaca de la Cruz y otros sitios Mochica de Virú. La más importante diferencia era el uso de pintura negra orgánica, aplicada después de la cocción. Ahora bien, las semejanzas eran suficientes como para considerarlos expresiones de la misma identidad cultural y, más aún, corresponderían con las fases III y IV de la cronología de Lacro.

La secuencia de Lacro fue corroborada posteriormente en numerosos trabajos de reconocimiento regional y excavación, especialmente cuando se descubrieron tumbas Mochicas. Las asociaciones de objetos encontradas en estos trabajos concuerdan con las características señaladas por Lacro. En algunos casos es posible encontrar piezas que reflejan el tránsito entre períodos contiguos, por ejemplo piezas Mochica III-IV, donde encontramos características de los períodos III y IV, o ligeras diferencias que podrían deberse a variaciones regionales. La validez de la secuencia de Lacro también fue puesta a prueba en un minucioso estudio emprendido en las colecciones cerámicas excavadas por Uhle (Rowe 1959, Donan 1965). Los resultados de este estudio confirmaron la secuencia de Lacro.

Christopher Donan (1973), y posteriormente Donald Proulx (1968, 1973), realizaron trabajos de reconocimiento en los valles de Santa y Nepeña respectivamente. Si la cerámica Mochica en estos valles periféricos era semejante a la planteada por Lacro, entonces la secuencia debía ser correcta. Donan, familiarizado con las colecciones de Uhle y con los resultados del proyecto Virú, encontró que la cerámica Mochica en Santa era casi idéntica a la reportada en Chicama, Trujillo y Virú. Proulx también encontró especímenes semejantes en Pañamarca y una serie de cementerios alrededor de este centro ceremonial en el valle de Nepeña. Proulx confirmó la presencia Mochica en Nepeña en mayor detalle que simplemente los magníficos murales de Pañamarca (Bonavia 1985, Schaedel 1951).

La mayor limitación de la secuencia de Lacro fue no incluir ceramios de manufactura simple y de uso doméstico. Ollas, cántaros simples, cuencos, y otras formas domésticas, figurinas y cántaros de cuello efigie no están reflejadas en la secuencia de Lacro. Esto ha hecho difícil utilizar esta secuencia para fechar gran cantidad de sitios Mochica que no presentan cerámica elaborada en superficie, o en estudios de contextos que no incluyen este tipo de cerámica. Una salvedad es de rigor en este punto. Por mucho tiempo se ha criticado el hecho de que Lacro no incluyera objetos de uso cotidiano en su cronología. Se argüía que, como coleccionista, Lacro no estuvo interesado en este tipo de objetos. Pero a juzgar por la evidencia disponible de tumbas excavadas arqueológicamente (Donan n.d., Donan y Mackey 1978) un aspecto notorio de las tumbas Mochicas en las áreas estudiadas por Lacro es la baja incidencia de materiales domesticos (Donan y Mackey 1978, Kroeber 1925). Ollas, cuencos, cántaros simples y otros recipientes rudimentarios, si bien se encuentran en contextos domésticos con cierta frecuencia, aparecen en cantidades muy limitadas en las tumbas. Adicionalmente estas formas no cambian de manera significativa a través del tiempo, lo que las hace de difícil inclusión en secuencias cronológicas.

La conclusión del trabajo de Lacro, y de las posteriores investigaciones en que éste fue comprobado y aplicado, es que la secuencia cronológica desarrollada por él es la mejor aproximación a la evolución del estilo Mochica con que se cuenta. Existiría, por lo tanto a partir de estos estudios una sola secuencia cerámica aplicable al fenómeno Mochica en las regiones estudiadas. La uniformidad en la evolución de la cerámica, a su vez confirmaría la noción de que los Mochicas fueron una sola entidad cultural. Lo que quedaba por definir era el ámbito geográfico al que aplicarían estas conclusiones.

Si bien gran parte de los investigadores han encontrado la secuencia de Lacro de gran utilidad, no todos están de acuerdo con la aplicabilidad irrestricta de esta cronología. Ultimamente un número de investigadores que trabajan en la región norte del territorio Mochica han cuestionado la validez de la secuencia descrita por Lacro (Kaulicke 1992, Shimada 1994). Peter Kaulicke, por ejemplo, afirma que "las subdivisiones de mochica (I hasta V) no se vislumbran claramente a través de las evidencias publicadas, ni para la zona sureña (territorio Mochica), ni para el norte. La deficiente precisión de los datos publicados (frente a una cantidad mucho mayor de datos inéditos) apenas permite una separación cronológica de elementos pre y post Mochica" (Kaulicke 1992:898). Para arribar a esta conclusión Kaulicke reexamina las evidencias funerarias disponibles, especialmente los contextos funerarios excavados en la Huacas de Moche por Uhle (1915, Kroeber 1925) y por el proyecto Moche-Chan Chan (Donan y Mackey 1978). En estas evidencias Kaulicke no encuentra sustento empírico para la cronología de Lacro, sino más bien evidencias para refutar su validez. A partir de nuestro propio análisis de los mismos datos, incluyendo el examen de las piezas inéditas de la colección de Uhle, no podemos estar de acuerdo con Kaulicke. Si bien es cierto que los datos para la fase temprana de la secuencia (especialmente la fase II) son casi inexistentes, existe suficiente información para confirmar la validez de la primera y las últimas tres fases. La colección de Uhle corrobora la secuencia de Lacro, ya que existe una marcada consistencia entre los lotes funerarios y las fases cerámicas. No es posible hacer una crítica cabal de la secuencia de Lacro sin contar con los materiales que este utilizó para establecer la secuencia o de las tumbas excavadas por Uhle, estos datos lamentablemente aún permanecen inéditos.

Todo parece indicar que la secuencia de Lacro describe básicamente la evolución del fenómeno Mochica en las regiones comprendidas entre Chicama y Nepeña que, como se dijo antes, son las regiones de donde provienen los materiales en los que se basa la secuencia. Trabajos de investigación en los valles de Virú, Santa, Nepeña y últimamente Chao (Víctor Pimentel comunicación personal) confirman la presencia Mochica en estos valles y validan la caracterización planteada por Lacro de su estilo cerámico. Este no es necesariamente el caso de la secuencia cerámica en los valles al norte de esta región. Como se discutió antes, la arqueología de los valles de Jequetepeque, Lambayeque y Piura era casi desconocida cuando Lacro realizaba sus estudios. No cuestionamos la validez de la secuencia de Lacro, sino su ámbito de aplicación. No es de extrañar que los investigadores que trabajan en los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y Piura consideren que la secuencia es de difícil aplicación a sus materiales. Esto nos lleva a concluir que es necesario construir una secuencia cerámica alternativa para estas regiones. Esta secuencia deberá ser compatibilizada con las cinco fases de Lacro a fin de permitirnos comparar los desarrollos de las diversas regiones.

  • Una sola entidad política

La tercera característica de la sociedad Mochica, y por cierto la menos discutida, es la concerniente a su estructura política. Si bien nunca se ha publicado un tratado comprensivo acerca de la organización política de la sociedad Mochica, a través de los años se han planteado algunos argumentos acerca de su nivel de complejidad (ver Shimada 1994). Estos argumentos, como veremos, adolecen de los mismos defectos que discutimos en las dos secciones anteriores. En la caracterización de las estructuras políticas se ha proyectado lo que sabemos para la región sur a todo el ámbito Mochica, asumiendo que todos los valles de la costa norte estuvieron en algún momento bajo el control político de un estado centralizado con sede en Moche. El colapso de este estado fue, por lo tanto, el fin del fenómeno Mochica en toda la costa norte. En un estado centralizado esperamos que el desarrollo en diversas regiones sea idéntico o por lo menos congruente, es decir que las instituciones sociales, económicas e ideológicas debieron desarrollarse paralelamente, sólo alcanzando mayor complejidad en el centro administrativo. El impacto de agentes exógenos debió afectar a todas las regiones integradas bajo el régimen centralizado por igual. Esto es aparentemente lo que sucede con el estado que se desarrolló entre Chicama y Nepeña, pero la información disponible en e